De niño cuando perdía un partido corría a los brazos de su abuela, y hace unos días atrás, en el Mundial 2026, corrió a los brazos de la historia para consagrarse con ella.
Josimar José Évora Dias (Vozinha) era un hombre común. Pero cuando se colocó la camiseta de Cabo Verde para representarlos en la Copa Mundial de Fútbol 2026, todo cambió.
Con el apodo que lo sigue desde que era un mozalbete escrito en la espalda, 40 años, un uniforme amarillo, unos guantes blancos y el deseo de ayudar a Cabo Verde en su primera participación Mundial de Fútbol, Vozinha apareció entre tantas figuras y emergió como toda una revelación.
Su primera gran actuación fue contra España, justamente en la primera fecha del torneo mundialista.
Era 16 de junio y él tuvo la gallardía de realizar siete atajadas frente a la vigente campeona de Europa mientras mostraba al mundo su agilidad, tenacidad y capacidad de liderazgo dentro de la cancha.
El caboverdiano volaba dentro del Mercedes-Benz Stadium y el público mostraba su asombro en cada una de sus intervenciones ante los remates de los españoles.

Vozinha saluda las gradas después de la derrota de Cabo Verde frente Argentina dieciseisavos de final de la Copa Mundial de Fútbol 2026.CHANDAN KHANNA / AFP
“Esperé por esto toda mi vida, por este momento, por este sueño. Muchas generaciones en el pasado soñaron con esto, muchos de los exfutbolistas de nuestra nación no pudieron lograrlo y ahora el sueño se ha convertido en realidad”, declaró emocionado en una entrevista con Fox Sports luego del partido.
Antes de brindar esas declaraciones, el guardameta paseaba por el terreno de juego con la bandera de su nación mientras su rostro arrugado era maquillado por lágrimas.
¿Tristeza? ¿Amargura? No, eran de emoción al recordar a sus abuelos.
“Mi papá se fue al ejército y mi madre tenía que trabajar, así que siempre estaba con ellos, yo siempre viví con mis abuelos y ellos lo dieron todo por mí después de que mis padres me trajeron al mundo ellos fueron las personas más importantes para mí en este mundo”, comentó en una entrevista para el canal de YouTube “Men in Blazers”.
Es ahí donde aparece la explicación de su apodo, una llamativa y que muestra la vitalidad de su abuela en su vida.
Un niño Vozinha disputaba encuentros con sus amigos en las calles de su natal Mindelo, isla de São Vicente. Se divertía, disfrutaba, pero también poseía una peculiaridad distinta: no le gustaba perder.
Todavía no era guardameta y solía jugar con niños más grandes que él y eso lo llevaba a recibir golpes y ser rebelde.
“Me pegaban mucho y, cuando no podía devolver los golpes o responder, volvía a casa enfadado, con mala cara. Entonces se burlaban de mí y decían que iba a quejarme con mis abuelos”, reveló en una entrevista concedida a la FIFA.
“Chorar e reclamar com vozinha”, era una de las frases que le decían y esa traducida al español desde el portugués significa “llora y reclama con tu abuela”.
Desde ahí, desde ese instante, surgió un sobrenombre que en 2026 fue escuchado en todo el globo terráqueo.
No obstante, antes de siquiera correr en los terrenos verdes de diferentes estadios, su nombre ya tenía relación con el fútbol. En un principio, su denominación no sería Josimar sino Valdano, en honor al jugador argentino Jorge Valdano.
Sin embargo, el registro civil no lo aceptó y sus padres optaron por Josimar y así le rindieron tributo al lateral derecho brasileño Josimar Higino Pereira, quien había disputado el Mundial de México 1986.
Ese pequeño que “sufría por los golpes de los mayores” pasó a ser guardameta tiempo después y se preparaba mientras aguardaba por una oportunidad en balompié semiprofesional de su país.
Lo consiguió y llegó a pasar por varios clubes, entre ellos el Batuque y Estoril antes de llegar en 2011 al CS Mindelense, donde aprovechó para ser campeón nacional.
Además, sus actuaciones lo llevaron a ser convocado por primera vez por la Selección de Cabo Verde.
Ese mismo año también consiguió su primer contrato con un onceno profesional, el Progresso de Sambizanga de la Primera División de Angola le brindó la oportunidad cuando tenía 26 años de edad. Su proceso antes de llegar a su primer club profesional fue de la mano con su labor como electricista.
Luego sus pasos fueron por el Zimbru Chisinau (Moldávia), Gil Vicente (Portugal), AEL Limassol (Chipre), AS Trenčin (Eslovaquia) y el GD Chaves (Portugal).
Parece imposible terminar la historia de Vozinha sin volver a pasar por el Mundial de Fútbol 2026. El 3 de julio en Miami fue protagonista de una actuación impactante contra Argentina en los dieciseisavos de final del torneo.
¿Dieciseisavos? Sí, Cabo Verde avanzó como segundo lugar de su grupo después de dejar atrás a Arabia Saudita y Uruguay. Por cierto, no perdieron un solo partido en la fase de grupos.
Los caboverdianos terminaron de enamorar al mundo en esa fecha.
Fue una lucha entre africanos y sudamericanos que culminó luego de 120 minutos con un resultado de tres goles a dos a favor de los actuales campeones del mundo.
Por si fuera poco, Vozinha apareció y brilló con varias atajadas, entre ellas dos al astro argentino Lionel Messi. La primera fue un mano a mano que repelió con la parte baja de su cuerpo y la otra volando para evitar un gol de tiro libre del diez argentino.

Lionel Messi y Vozinha durante el partido de dieciseisavos de final entre Cabo Verde y Argentina.PATRICIA DE MELO MOREIRA / AFP
“Fue una gran participación, obviamente tristes con el resultado, pero creo que debemos estar orgullosos y satisfechos con el camino que nos trajo hasta aquí…”, aseveró luego del encuentro en la zona mixta.
Sin dudas, los registros de las copas mundiales recordarán por un largo tiempo la mágica participación de Cabo Verde y la actuación de Josimar José Évora Dias, mejor conocido como Vozinha.







































































