República Dominicana mantiene activa la vigilancia epidemiológica y refuerza los protocolos preventivos ante la alerta internacional emitida por organismos sanitarios debido al brote de ébola registrado en países de África Central, informó el Ministerio de Salud Pública de la República Dominicana.
Las autoridades explicaron que las medidas se ejecutan en el marco de los protocolos internacionales de prevención y preparación sanitaria, luego de que organismos internacionales alertaran sobre el brote causado por la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, variante para la que actualmente no existe una vacuna aprobada específica.
El ministerio indicó que, aunque el país mantiene un riesgo bajo de exposición al virus debido a su ubicación geográfica y a la ausencia de vínculos directos con las zonas afectadas, continúan fortaleciendo las capacidades de vigilancia, preparación y respuesta ante enfermedades infecciosas de alto riesgo.
Como parte de las acciones preventivas, las autoridades mantienen coordinación con instituciones del sector salud, migración, turismo, autoridades aeroportuarias, portuarias y organismos de respuesta a emergencias, con énfasis en la vigilancia en aeropuertos, puertos marítimos y pasos fronterizos.
Entre las medidas implementadas figuran el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, actualización de protocolos de detección y revisión continua de los planes de respuesta ante enfermedades infecciosas.
Las autoridades sanitarias también informaron que mantienen monitoreo preventivo de viajeros procedentes de zonas afectadas y trabajan en la preparación de áreas de aislamiento, capacitación del personal médico y uso adecuado de equipos de protección personal.
Asimismo, señalaron que se fortalece la capacidad diagnóstica de los laboratorios nacionales para el manejo y envío seguro de muestras biológicas bajo estándares internacionales.
De acuerdo con las informaciones oficiales, el brote se concentra principalmente en zonas de la República Democrática del Congo y se han confirmado casos asociados en Uganda.
La Organización Mundial de la Salud mantiene seguimiento permanente al evento epidemiológico y considera que el riesgo de propagación global continúa siendo bajo, aunque la vigilancia internacional permanece activa debido a la evolución del brote.


































































