La salud mental de los dominicanos está en crisis y esto se evidencia en la manera de conducir, en la convivencia en los condominios y vecinos, y la falta de tolerancia para resolver pequeños problemas del día a día. No se trata de ver cuánta gente padece los diagnósticos que aparecen en la mesología psiquiátrica, como es la esquizofrenia o la bipolaridad, pues más allá de esto existe violencia tanto en la ciudadanía como en las autoridades policiales.
La percepción es del doctor José Dunker, psiquiatra y educador, quien en conversación con este diario afirma que en el país se está viviendo un momento de grandes desafíos en la salud mental, a lo que se suman las adicciones y la violencia que emana de diversos escenarios.
Al hacer un esbozo general del país, dice que se ha avanzado en temas macroeconómicos y de infraestructuras físicas, pero, entiende que se necesita mejorar las capacidades de convivencia ciudadana.
Al respecto, Dunker afirma que “Necesitamos aprender a vivir bajo el imperio de la Ley; tanto el Gobierno como los ciudadanos tienen que revisar seriamente la salud mental de nuestros policías, ver la raíz que está provocando tantos feminicidios, analizar por qué tanta violencia en las calles, en los vecindarios y la manera como estamos manejando el tema de la corrupción”.
¿Usted piensa que cuidar la salud mental debe ser tan normal como cuidar la salud física?
“Sí, cuidar la salud mental es tan importante como cuidar el bienestar físico, porque es muy difícil que una enfermedad sea solo mental. La salud mental termina afectando el cuerpo y una enfermedad física afecta el estado de ánimo y el pensamiento, entonces somos seres integrales, psicosomático, y necesitamos cultivar un enfoque más humano de la salud en general. Los médicos deben aprender a ver sus pacientes como seres influidos por el medio familiar y social, por lo que la responsabilidad del médico no es solo ver las analíticas y las imágenes que les reportan del laboratorio, sino verlo con un sentido más humano y preguntarle a ese paciente cómo le va con su familia, con sus finanzas, en el logro de sus metas, es decir, hablar con un paciente debe ser visto como un encuentro humano porque no se debe enfocar tan solo a los síntomas de la enfermedad”.





































































