El presidente Luis Abinader admitió este domingo que el Gobierno y diversos sectores de la sociedad civil debieron evaluar con mayor anticipación las implicaciones del nuevo Código Penal, una legislación que ha suscitado inquietudes en distintos ámbitos y que motivó al Poder Ejecutivo a proponer modificaciones.
A pesar de ello, afirmó que las observaciones consensuadas ya fueron remitidas al Congreso Nacional y confió en que serán aprobadas antes del 3 de agosto, fecha fijada para la entrada en vigencia de la normativa.
Durante una entrevista en Telesistema, canal 11, con los periodistas Edith Febles y José Monegro, director del periódico El Día, el mandatario reconoció que el análisis de los cambios debió iniciarse tan pronto fue aprobada la pieza legislativa.
“Estamos haciendo un mea culpa. Probablemente ambos sectores debimos comenzar esa revisión inmediatamente después de la aprobación”, manifestó.
Abinader recordó además que la República Dominicana ha ocupado durante tres años consecutivos las primeras posiciones del Índice de Chapultepec en materia de libertad de expresión y de prensa. Sin embargo, sostuvo que la evolución de las redes sociales y el uso de plataformas de comunicación han generado nuevos retos relacionados con la protección de otros derechos fundamentales.
«Uno es el uso y el abuso de redes sociales, y no solamente redes sociales, también de medios convencionales. Pero también cómo poner controles para garantizar otros derechos, como el derecho a la intimidad, el derecho a la honra, sin alterar el derecho a la libertad de expresión», indicó.
Abinader resalta el diálogo como herramienta para alcanzar acuerdos
Al referirse a la búsqueda de consensos, el presidente Luis Abinader destacó la importancia del diálogo entre los distintos sectores nacionales y valoró el papel desempeñado por el Consejo Económico y Social (CES) como espacio de concertación.
El mandatario afirmó que mantiene una política de apertura para conversar directamente con actores políticos, empresariales y sociales, incluso cuando existan diferencias de criterio. Como ejemplo, mencionó las consultas realizadas a los expresidentes Danilo Medina, Leonel Fernández e Hipólito Mejía para consensuar la comunicación remitida a las Naciones Unidas sobre la situación de Haití.
“Yo no tengo ninguna limitación para llamar directamente a las personas que tienen cualquier diferencia. Consensuar no significa unanimidad, sino lograr acuerdos con la mayoría de los sectores”, señaló, al tiempo que aseguró que esa ha sido una de las características de su gestión desde el inicio.
Niega que exista intención de imponer una “ley mordaza”
Respecto a las críticas que califican la iniciativa como una “ley mordaza”, Abinader rechazó categóricamente esa interpretación y defendió su trayectoria en favor de la institucionalidad democrática y las libertades públicas.
El jefe de Estado sostuvo que su principal interés es fortalecer la democracia dominicana y recordó que impulsó una reforma constitucional para impedir la permanencia indefinida de un gobernante en el poder.
“Si hay algo que me preocupa es la democracia de mi país. Eso lo he demostrado con hechos”, afirmó.
Asimismo, consideró que las críticas y cuestionamientos al Gobierno son parte esencial del sistema democrático y contribuyen a mejorar la gestión pública. En ese sentido, explicó que la propuesta sometida busca equilibrar el derecho a la libre expresión con la protección de la dignidad y la reputación de las personas.
Abinader indicó que el objetivo es garantizar tanto la libertad de pensamiento como el respeto al honor individual, y aseguró que esa protección también será importante para él una vez concluya su mandato en 2028.





































































