Conocido como el «asesino silencioso», el monóxido de carbono es un gas que no tiene color, olor ni sabor, pero cuya inhalación puede resultar mortal en cuestión de minutos. La exposición ocurre con frecuencia en viviendas, apartamentos y lugares poco ventilados donde funcionan equipos que utilizan combustibles. Su peligrosidad radica en que las personas pueden no percatarse de su presencia hasta que comienzan a experimentar síntomas como mareos, dolor de cabeza, confusión o pérdida de conciencia.
Cuando se acumula en el organismo, el monóxido de carbono reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno, lo que puede causar mareos, confusión, desmayos y, en casos severos, la muerte. Las personas que se encuentran durmiendo o bajo los efectos del alcohol y otras sustancias son especialmente vulnerables, debido a que pueden perder el conocimiento sin advertir los síntomas previos de intoxicación.
No tiene olor, color ni sabor porque sus moléculas, formadas por un átomo de carbono y uno de oxígeno son simples y se unen mediante un enlace covalente muy estable.

¿cómo actúa en el organismo y quiénes corren mayor riesgo de intoxicación?
La intoxicación por monóxido de carbono sigue siendo un importante problema de salud pública. Solo en Estados Unidos, se estima que cada año más de 400 personas fallecen por intoxicaciones accidentales no relacionadas con incendios, mientras que más de 100,000 acuden a salas de emergencia y alrededor de 14,000 requieren hospitalización debido a la exposición a este gas tóxico. Estas cifras reflejan la importancia de adoptar medidas de prevención y contar con sistemas adecuados de ventilación y detección en hogares y espacios cerrados.
¿Qué hacer cuando se presentan signos de intoxicación con monóxido de carbono?
- Abrir puertas y ventanas para ventilar.
- Retirarse o retirar a la víctima del lugar contaminado para respirar aire fresco
- Llevar a la víctima rápidamente al Hospital más próximo aunque haya recuperado el conocimiento. Allí informar al equipo de salud sobre el antecedente de exposición a gases de combustión.
- Siempre es conveniente consultar con un Centro de Información, Asesoramiento y Asistencia Toxicológico.
Síntomas iniciales:
- Leve dolor de cabeza
- Náuseas
- Mareo
- Agotamiento o debilidad
- Dolores de cabeza aún más intensos
Exposición continua :
- Malestar estomacal o vómitos
- Dolor o presión en el pecho
- Somnolencia repentina
- Confusión
- Irritabilidad
- juicio deteriorado
Niveles elevados y sostenidos de monóxido de carbono :
- Falta de coordinación
- Pérdida rápida de la conciencia
- Mayores niveles de confusión y desorientación
- Daño cerebral
- Muerte





































































