Según la encuesta Latinobarómetro 2024, casi siete de cada 10 dominicanos consideran que la economía de mercado es la única vía para lograr el desarrollo económico. El 69 % de los encuestados así lo afirmó, quedando por debajo de solo cinco países de los 17 encuestados.
El dominicano promedio es emprendedor. Son muchos los ciudadanos que toman riesgos para buscar la forma de prosperar económicamente; lo hacen por sí y por sus dependientes y, al hacerlo, contribuyen con la prosperidad de los demás. Con el desarrollo.
Ese mismo espíritu de emprendimiento los lleva a migrar. Esa acción, de búsqueda de mejoría, la realizan a economías en las cuales perciben que el sistema de mercado funciona mejor que en la República Dominicana. Tal y como tienden a comportarse los migrantes del mundo.

¿Qué es la economía de mercado? La economía de mercado es un sistema social que surge de manera espontánea, no por diseño de economistas, intelectuales o personas en el sector público. Está fundamentada en la propiedad privada y en la división del trabajo. Es decir, las personas cooperan realizando diferentes acciones. El trabajador, o el emprendedor que mencionamos antes, busca su propio bienestar y el de los suyos y, al hacerlo, sirve a los demás miembros de la sociedad. La coordinación se produce en el mercado, sin ellos proponérselo.
Lo que llamamos mercado consiste en interacciones entre personas, de manera no coercitiva, para mejorar su situación económica. Las personas producen, venden, compran, ahorran e invierten fruto de la coordinación de las voluntades individuales de la sociedad. El círculo virtuoso es constante, solo se interrumpe o distorsiona con las trabas de las reglas de juego institucionales.
Cabe notar que el 78 % de los paraguayos estuvieron de acuerdo con la pregunta de Latinobarómetro y afirmaron que la economía de mercado es el único sistema con el que su país puede llegar a ser desarrollado.
Desde el punto de vista de las instituciones, Paraguay ha realizado esfuerzos importantes. La reforma tributaria llamada “regla del 10-10-10” fue uno de los avances más importantes de ese país. El nombre describe un sistema cuya tasa máxima de impuesto al valor agregado (equivalente al ITBIS dominicano) es 10 %, al igual que la tasa máxima de tributación de las personas físicas y la de las empresas. Dos de las tres principales calificadoras han otorgado a Paraguay el tan deseado grado de inversión. Las tasas impositivas bajas no han sido un problema para el manejo de las finanzas públicas y están ayudando al progreso de los paraguayos. Ellos lo perciben, y ven con buenos ojos al sistema de mercado.
Los dominicanos son muy perspicaces y reconocen que, para alcanzar un mayor bienestar a través de la economía de mercado, es fundamental reducir los obstáculos existentes. Las altas tasas impositivas, las reglas laborales y las trabas burocráticas limitan las bondades de la economía de mercado. Mientras más se acercan las personas a experimentar las bondades del mercado libre, más confiadas se muestran en su futuro y ponen esperanzas en el sistema que tienen. De lo contrario, migran a donde perciben que la economía de mercado funciona mejor. ¿Hasta dónde se desarrollaría el ingenio y la prosperidad de los dominicanos si experimentaran mayor libertad económica?
Una colaboración del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees).







































































