Irán amenazó este domingo con destruir infraestructuras energéticas y petroleras en toda la región si Estados Unidos ejecuta un ataque contra sus centrales eléctricas, en medio de la creciente tensión por el control del Estrecho de Ormuz, una de las rutas más estratégicas del comercio mundial de crudo.
La advertencia fue emitida por el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, quien aseguró que cualquier agresión tendrá consecuencias inmediatas y devastadoras en el suministro energético global.
"Inmediatamente después de que las infraestructuras de nuestro país sean atacadas, las infraestructuras vitales, energéticas y petroleras en toda la región serán destruidas de manera irreversible", afirmó el dirigente iraní a través de la red social X.
El mensaje eleva la presión geopolítica en un momento en que el mercado energético internacional muestra alta volatilidad y creciente incertidumbre.
Escalada en el Estrecho de Ormuz

El Estrecho de Ormuz se ha convertido en el epicentro de la crisis. Esta vía marítima es clave para el tránsito de aproximadamente un 20% del petróleo mundial, lo que convierte cualquier interrupción en un riesgo directo para la economía global.
La reciente escalada bélica ha provocado interrupciones en el flujo energético, elevando los temores de una crisis prolongada. Analistas advierten que un cierre total del estrecho podría generar un efecto dominó en los mercados financieros y en los precios del combustible a nivel internacional.






































































