El Gobierno de El Salvador impulsa una reforma para que el delito de Feminicidio sea castigado con prisión perpetua, según una iniciativa enviada por el presidente a la Asamblea Legislativa a través del ministro de Seguridad Pública y Justicia.
La propuesta modifica los artículos 45 y 46 de la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV), conforme a la Constitución de la República en materia penal.
La entrada en vigor de la medida depende de que los diputados ratifiquen una reforma constitucional. Si esto sucede, la legislación secundaria requerirá la aprobación final de la Asamblea Legislativa para oficializar que quien cause la muerte a una mujer por odio o menosprecio reciba la máxima sanción establecida.
Los cambios en discusión establecen que tanto el Feminicidio simple como el Feminicidio agravado serán sancionados con pena de prisión perpetua, según el texto sometido a estudio parlamentario
Actualmente, esta normativa establece que quien mate por odio o menosprecio a una mujer, es decir, cometa el delito de feminicidio será condenado a pasar en prisión entre 20 a 35 años. En el caso de feminicidio agravado, actualmente se imponen penas de 30 a 50 años de cárcel.
La Asamblea Legislativa de El Salvador avanza en la reforma constitucional que introduce la prisión perpetua para quienes resulten condenados por delitos de terrorismo, homicidio agravado o violación.
En la sesión del miércoles 18 de la Comisión Política Legislativa, realizada apenas un día después de la introducción exprés de la medida durante la plenaria 102, se dio por recibida la lista de reformas a las leyes secundarias sobre la incorporación de la prisión perpetua como nuevo castigo principal, entre ellas la de modificar la LEIV para que esté en concordancia con esta reforma.
Casos en El Salvador
Durante el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025, la Organización de Mujeres por la Paz (ORMUSA) registró un total de 26 casos de feminicidios, muertes violentas y suicidios feminicidas en El Salvador.
De estos, la mitad de las víctimas, es decir, 13 mujeres, fueron asesinadas por sus parejas o exparejas. Además, el 46% de los casos, equivalente a 12 víctimas, correspondió a feminicidios o muertes violentas, mientras que el 4% restante, una víctima, fue catalogado como suicidio feminicida.
Respecto a los métodos o causas de muerte, el 36,6% de los casos involucró el uso de armas blancas, seguido por armas de fuego en un 30,7%. También se identificaron otros mecanismos como llave cruz, piedra, arma blanca junto a golpes y estrangulación, cada uno con un 3,8%. El envenenamiento representó el 7,6% y en el 11,5% de los casos no se determinó la causa de muerte.

En cuanto a la distribución geográfica, el 54% de los feminicidios ocurrieron en los departamentos de San Salvador, La Libertad y Usulután. San Salvador reportó siete casos, La Libertad cuatro y Usulután tres.
El registro mensual muestra variaciones a lo largo del año, con picos en marzo, septiembre y octubre, meses en los que se documentaron cuatro casos cada uno. Estos datos reflejan la persistencia de la violencia letal contra las mujeres en El Salvador y subrayan la importancia del monitoreo y la denuncia, como lo realiza ORMUSA.





































































