El presidente de Francia, Emmanuel Macron, reunió este martes en París a cerca de una decena de jefes de Estado y de Gobierno para dar un impulso internacional a la energía nuclear, al defender que es una forma de reducir la dependencia a los hidrocarburos, cuyos precios han aumentado por la guerra en Oriente Medio tras los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán.
La segunda Cumbre de la Energía Nuclear para usos civiles contó con la presencia de mandatarios de Marruecos, Croacia, Armenia, Ruanda, Eslovaquia, Bulgaria, Bélgica, Ucrania y Grecia, así como de la presidenta de la Comisión Europea (CE), Úrsula Von der Leyen, y del director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi.
«Queremos más independencia (…) Cuando se es demasiado dependiente de los hidrocarburos se puede convertir en un elemento de presión y desestabilización», aseguró Macron en el discurso de apertura de la cumbre en París.
La reunión, sin embargo, no contó con la participación de dos de las principales economías de la Unión Europea (UE), Alemania y España, mientras que Estados Unidos optó por enviar al subsecretario de Estado del control de armas y de la seguridad nacional, Thomas Dinanno. China, por su parte, estuvo representada por su viceprimer ministro, Zhang Guoqing.






































































