Treinta años después del asesinato de José Rafael Llenas Aybar, la sociedad dominicana sigue marcada por uno de los crímenes más horrendos de su historia reciente. El psiquiatra José Miguel Gómez, entrevistado por el periódico Hoy, recordó que aquel hecho no solo destrozó a una familia, sino que generó un estado de shock colectivo.
“Ese caso estremeció a la sociedad dominicana, esa herida aún sigue viva, 30 años después”, expresó Gómez, subrayando que el impacto fue tanto individual como social, pues la tragedia generó ansiedad y un duelo compartido por toda la nación.

José Miguel Gómez, psiquiatra
El especialista explicó que lo que más conmovió fue que el crimen y el abuso provinieron de alguien cercano al niño: “Era un familiar, alguien que conocía al niño, que conocía a los padres, que socializaba con la familia. Eso quebró la amistad y la dinámica de relación entre ambas familias”.
La brutalidad del hecho, perpetrado por personas del círculo íntimo, dejó una huella imborrable.

El asesinato de José Rafael Llenas Aybar, ocurrido en mayo de 1996,
Gómez recordó que la justicia condenó a los responsables a la pena máxima de 30 años y que la Sociedad Dominicana de Psiquiatría diagnosticó a uno de ellos con un trastorno antisocial de la personalidad.

Así recordaron el asesinato de Llenas Aybar
“La Sociedad Dominicana de Psiquiatría certificó un diagnóstico de un trastorno antisocial de personalidad, lo que le llaman un psicópata, producto del crimen, de los maltratos, de la falta de empatía social y emocional, la frialdad, la indiferencia, la ausencia de sentimientos”, detalló.

De izquierda a derecha, psiquiatra José Miguel Gómez y la periodista Lency Alcantar
Durante el proceso carcelario, se habló de intentos de rehabilitación y reinserción social. Gómez señaló que la sociedad civil y los medios se mantuvieron vigilantes: “Siempre demandaban que esta persona se quedara dentro del sistema carcelario a cumplir su pena”.
Sin embargo, años más tarde surgió el debate sobre una supuesta rehabilitación.
“El sistema carcelario ha dicho que esa persona está habilitada, rehabilitada, que daba clases, que tenía buen comportamiento. Después de cumplir los 30 años lo van a poner en libertad”, explicó el psiquiatra.
Ante esta situación, Gómez advirtió que la discusión sigue abierta: “Lo que la sociedad está pidiendo es que el sistema carcelario certifique esa rehabilitación psicosocial y ese proceso de transformación”.

Arroyo Lebrón donde fue encontrado el niño Llenas Aybar
El especialista recordó que existen corrientes que niegan la posibilidad de rehabilitación en casos de psicopatía: “Muchas escuelas de psiquiatría han hablado de que los psicópatas no son rehabilitables, que no estructuran en su cerebro actitudes emocionales positivas como amor, compasión, altruismo o solidaridad”.
Treinta años después, el caso Llenas Aybar sigue siendo una herida abierta que recuerda la vulnerabilidad de la infancia, la necesidad de justicia y la importancia de fortalecer los sistemas de prevención y salud mental en la República Dominicana. Como subraya el doctor en la entrevista con Hoy: “Eso lo va a decir el tiempo, cómo esa persona podrá integrarse en términos sociales, laborales y familiares, teniendo los indicadores de psicopatía que se diagnosticaron”.







































































