El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció planes para poner fin al llamado Estatus de Protección Temporal (TPS) para unos 350.000 haitianos y 6.000 sirios.
El TPS autoriza a los beneficiarios a residir y trabajar en Estados Unidos por un período acotado. Se concede a personas que se consideran que corren peligro si regresan a sus países de origen debido a guerras, desastres naturales u otras circunstancias extraordinarias.
El presidente Trump hizo campaña para la Casa Blanca con la promesa de expulsar a millones de migrantes indocumentados, y su gobierno ha impulsado el desmantelamiento del programa TPS como parte de su ofensiva más amplia contra la inmigración.
Desde que Trump asumió el cargo en enero de 2025, se ha revocado el estatus de TPS para afganos, etíopes, hondureños, nicaragüenses, somalíes, venezolanos y otros, además de haitianos y sirios.
La Corte Suprema, de mayoría conservadora, mantuvo vigentes las protecciones contra la deportación para haitianos y sirios hasta que escuche el caso. Fijó los alegatos orales para finales de abril y se espera una decisión para finales de junio o principios de julio.
Los haitianos pudieron optar por primera vez al TPS en 2010 tras un devastador terremoto. El país aún sufre pobreza extrema, violencia desenfrenada por parte de bandas criminales fuertemente armadas y una inestabilidad política crónica.
El TPS se prorrogó para los sirios en 2012
La Corte Suprema cayó en octubre para que el gobierno de Trump pueda retirar el TPS a 350.000 venezolanos.
Ese amparo temporal se otorgó a los venezolanos durante el gobierno del presidente Joe Biden (2021-2025), cuya administración consideró que el entonces mandatario venezolano Nicolás Maduro encabezaba un régimen represivo.
Maduro fue depuesto el 3 de enero en una incursión estadounidense y guarda juicio por narcotráfico en una cárcel de Nueva York.





































































