El director ejecutivo del Instituto Dominicano de Evaluación e Investigación de la Calidad Educativa (Ideice), Jesús Andújar Avilés, plantea la creación de un plan de regulación para el uso de las redes sociales a menores de 16 años.
De esta forma, Andújar Avilés se suma a una petición hecha por el presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Eduardo Hidalgo, de regular el acceso a las redes sociales en el entorno educativo nacional.
Andújar Avilés destacó que en las aulas deberían implantarse cursos o talleres que permitan al estudiante hacer un uso adecuado de las redes sociales de acuerdo a sus necesidades educativas.
“Las redes sociales hay que regularla porque también son importantes, es aprovechar lo bueno de cada cosa y que la escuela se pueda convertir en un escenario para que cada niño pueda aprender el uso adecuado de cada red social”, manifestó a su llegada al diablo para determinar el contexto de la deserción escolar.
Por otro lado, indicó que según el Anuario de Indicadores Educativos 2023-2024 del Ministerio de Educación, el abandono escolar, una de las variables de la deserción, alcanzó un promedio nacional de 4.50 %, es decir, de 2,617,801 estudiantes matriculados a nivel nacional abandonaron 117,828; sin embargo, del 2024-2025 está cifra disminuyó a 3.5%.
El estudio realizado por la institución determinó la deserción escolar para referirse a quienes se retiran del sistema educativo y no regresan al año siguiente, a diferencia del abandono, que alude a una interrupción temporal. Esta distinción subraya que la deserción no responde exclusivamente a la voluntad del estudiante, sino a una acumulación de condiciones que lo levan alejarse de las aulas.
Dentro de las influencias que inciden en el estudiante para abandonar la escuela se encuentra la influencia de factores personales y emocionales, el acompañamiento familiar, el clima y la convivencia escolar, así como el contexto social y comunitario.
Resaltó que en contextos de vulnerabilidad, estas condiciones se intensifican por la pobreza, la desigualdad territorial, la falta de servicios básicos, la violencia y la ausencia de redes de apoyo, junto a factores emocionales y académicos.
“La deserción escolar es un indicador que siempre amenaza porque no permite cuando un niño deserte de la escuela perdemos un niño que puede tener una oportunidad en un país que puede ir mejorando y cambiando”, agregó.
La información fue ofrecida en una mesa de diálogo con distintos representantes de la educación. La misma tiene el propósito mostrar los resultados recolectados para que el Ministerio de Educación (Minerd) determine políticas que garanticen la permanencia del estudiante en el sistema educativo.







































































