El ministro de Trabajo, Eddy Oivares, llegó a esa institución decidido a cambiar los viejos patrones laborales y dar paso a la revolución tecnológica, el cambio de mentalidad productiva y el ahorro de recursos económicos y humanos en las empresas.
Es así como cada día libera una batalla campal con los gremios de trabajo y el sector empresarial, como siempre, con las mismas exigencias: unos, obtener mayores salarios y beneficios para la clase obrera, y los otros reducir los costos operacionales.
La fórmula mágica para que ese tema se salga de prioridad en la agenda del ámbito laboral es la que dio a conocer ayer el ministro de Trabajo, Eddy Olvares, en el programa “Entre Periodistas”, transmitido por Telesistema, canal 11.
Según explicó durante su comparecencia, hay en el mundo cuatro prioridades que resolver en el ambiente de trabajo, que ya de hecho se están incorporando, y República Dominicana se está montando en ese tren de modernidad para dar respuestas a las necesidades actuales.
Estos temas son: La economía de plataforma, que simplifica el trabajo con el uso de tecnologías; el trabajo verde, que exige formación en medio ambiente; el laboral azul, en el que las fuentes marinas son explotadas de forma científica; la formalización del trabajo a distancia, y el cambio radical del reloj laboral.
Sobre la “Economía de Plataforma” detalló que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha avanzado en un 60% la discusión sobre su aplicación, incorporando labores que hoy son informales, como los delibery de productos comestibles (restaurantes, colmados y supermercados) y mercancías industrializadas.
Trabajos de colores
En relación con los trabajos a los cuales se les ha asignado colores, como “Verde” y “Azul”, informó que son los que mayor potencial de expansión y se requerirá de una cantidad enorme de empleados.
En medio ambiente, por ejemplo, hay en RD 97 mil trabajadores y se espera un aumento por la labor de reciclaje y producción de energía renovable.
Igualmente, los trabajadores de los sistemas marinos y costeros, entre ellos los pescadores, los apicultores y los que se sumergen en aguas subterráneas, tendrán que capacitarse y cumplir con una serie de requisitos y reglamentos del trabajo “Azul”.
El tercer elemento señalado por el titular de Trabajo como vital para dar el salto hacia la modernidad laboral es el “Trabajo a distancia”, lo cual es una realidad desde la pandemia del Covid 19 y opera mientras tanto con reglamentos internos.
Se espera su formalidad en términos legales. Y finalmente y lo más importante, tal vez, para la clase trabajadora, es “la jornada laboral”, la cual se procura reducir al mínimo, de forma que ambos sectores: el empleador y el trabajador, resulten beneficiados.
“La lucha por la reducción de la jornada laboral, a finales del siglo XIX y comienzos de siglo XX, en Estados Unidos con los “Mártires de Chicago” es un precedente. Ahora, con la modernidad, serán los empleadores quienes minimizarán el tiempo de sus empleados en el área de trabajo, porque reducirán los costos operativos”, enfatizó.
En ese sentido, Olivares comentó que los países que más han avanzado con esta temática son Holanda, con 32 horas de trabajo por semana, y Alemana, 36. En tanto que en América Latina se busca una media de 35 horas por semana, equivalente a 7 horas diarias en 5 días, dejando libre a los trabajadores los fines de semana y días feriados.
Algunos sectores proponen que sea de sólo seis horas diarias y otros que sea de 5 horas. Inclusive, otros entienden que en algunos renglones el tiempo no debe importar sino la tarea por día.
Con esto se contribuiría a mejorar la salud mental del trabajador, la estabilidad emocional de las familias y evitar el ausentismo por enfermedad y permisos para visitar médicos.








































































