El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció ayer la derrota republicana en las elecciones de medio mandato celebradas el martes y aseguró que está dispuesto a trabajar con la nueva mayoría demócrata en la Cámara de Representantes.
En una entrevista con The New York Times, el mandatario anticipó una victoria de la oposición, mientras que en su red Truth Social atribuyó los resultados a que su nombre no figuraba en las papeletas electorales.
Durante la campaña, Trump había presentado estos comicios como una evaluación de su gestión, al pedir a los electores que votaran como si él estuviera compitiendo.
La oposición demócrata arrebató a los republicanos el control de la Cámara de Representantes, según las proyecciones de CNN y NBC News.
Esta última cadena estimó que los demócratas alcanzarían 244 escaños, superando los 218 necesarios para controlar la Cámara Baja. La victoria permitirá a la oposición ejercer de contrapeso a la agenda del mandatario durante los últimos dos años de su administración.
Mayoría demócrata
Los estadounidenses acudieron a las urnas para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y cerca de un tercio del Senado, además de elegir autoridades estatales y locales.
Antes de los comicios, los republicanos controlaban 219 escaños, frente a 214 de los demócratas y dos vacantes, por lo que la oposición necesitaba ganar cuatro puestos adicionales para alcanzar la mayoría.
Entre los distritos que los demócratas habrían arrebatado a los republicanos figuran algunos de Carolina del Norte, Pensilvania, Nueva Jersey y Kentucky.
El resultado también abre la posibilidad de que Hakeem Jeffries se convierta en el primer presidente afroamericano de la Cámara de Representantes. Las elecciones estuvieron marcadas por las preocupaciones de los votantes sobre el costo de la vida, los precios de la gasolina, los aranceles y los efectos de la guerra de Irán.



































































