Al celebrarse hoy el aniversario número 209 del natalicio de Francisco del Rosario Sánchez, culmina el “Mes de la Patria” y se rinde tributo a un dominicano ilustre, integrante de la tríada de los Padres de la Patria.
Sánchez fue integrante de La Trinitaria, la logia que conspiró para que el 27 de febrero de 1844 se cristalizara la independencia nacional y comenzara una lucha que terminaría con la expulsión definitiva de los invasores haitianos.
Hijo de Olaya del Rosario Belén, una criolla de tez blanca, y de Narciso Sánchez Ramona, descendiente de esclavos y negro, fue educado en principio por su madre y por una de sus tías, María Trinidad Sánchez.
Tuvo un activo papel en la gesta de la independencia, y no descansó jamás en su lucha por la libertad definitiva de la patria dominicana, lo que lo llevó a sufrir el destierro en diferentes islas del Caribe.
Incluso, cuando Santana quiso entregar nuevamente el país al dominio español, regresó para sumarse a la resistencia armada contra la anexión, pero fue capturado y ejecutado posteriormente por las fuerzas de la antipatria.
Francisco del Rosario Sánchez es un dominicano ejemplar que inscribió con su ejemplo de lucha y su trayectoria de patriota su nombre en la historia de la liberación nacional, como también fue un paradigma de integridad, un hombre comprometido con su país y con su tiempo, que renunció al miedo y no dudó en sumarse al combate, aunque en ello perdió la vida.
Era muy joven cuando se sumó a La Trinitaria, cuando hizo suyas las ideas de Juan Pablo Duarte y asumió como propios aquellos principios que orientaron la lucha por la independencia, en un panorama que no se presentaba del todo claro, con el peligro de las delaciones y ante la intriga de los traidores a los que Duarte señaló desde el principio.
Traer al presente el ejemplo de Francisco del Rosario Sánchez es honrar la trayectoria de un hombre que sacrificó su vida para que hoy tengamos una patria, una cultura propia, un estado de derecho, y una identidad que exhibimos con orgullo ante el mundo.
