Uruguay recibió ayer al papa León XIV con una ceremonia de bienvenida llevada a cabo en la Plaza Independencia de Montevideo, en la que el presidente del país austral, Yamandú Orsi, celebró la llegada del sumo pontífice a una “patria grande que lo espera y lo recibe con los brazos y el corazón abiertos”.
“Es un honor y privilegio poder recibirlo en esta región del mundo que ha pasado por procesos duros y dolorosos a la hora de la configuración de los Estados y sus instituciones. Pero hoy esta región es de los pocos rincones del mundo que no tiene guerras entre países”, dijo en su discurso el mandatario.
Orsi también destacó que, en Uruguay, quienes fueron presidentes por los distintos partidos y el pueblo “pueden sentarse todos juntos, en paz y con alegría” a ofrecerle un abrazo de bienvenida.
El sumo pontífice se trasladó hasta allí desde el Aeropuerto Internacional de Carrasco y al arribar fue recibido por Orsi,quien también lo había hecho en la terminal aérea.
Al bajar del papamóvil y mientras caminaba hacia el escenario, León XIV recibió una camiseta de la selección uruguaya de fútbol y varias cartas por parte de personas que se encontraban en el lugar.
Inmediatamente después, el máximo jerarca de la Iglesia católica saludó a la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, y a los exmandatarios Julio María Sanguinetti, Luis Lacalle Herrera y Luis Lacalle Pou.
Uno de los aspectos centrales del encuentro -destacó Presidencia- fue la participación de organizaciones sociales y comunitarias que desarrollan su trabajo en distintas áreas.
Entre este abanico, hubo representantes de espacios de encuentro e integración para personas sintecho; de una iniciativa dedicada al bienestar y la salud mental de jóvenes y adolescentes; de un programa que acompaña personas que viajan desde el interior del país a Montevideo para continuar sus estudios, y de un servicio de alojamiento y atención integral para personas adultas con discapacidad y en situación de alta dependencia.
También, se hicieron presentes delegados de una organización que cría, entrena y entrega gratuitamente perros de asistencia para personas ciegas y niños con trastorno del espectro autista; de una experiencia comunitaria que promueve la salud mental, la participación y los derechos a través de la comunicación, la cultura y la organización colectiva, y de una institución vinculada a la Federación Nacional de Hogares sin Fines de Lucro, dedicada al cuidado digno y humanizado de las personas mayores.
Por otra parte, el papa fue recibido por 65 integrantes del Coro Nacional, cuarenta del Coro Nacional Juvenil, cuarenta del Coro Nacional de Niños y unos cien músicos de la Orquesta Juvenil Nacional, quienes entonaron los himnos.
También fueron convocados para entonar las canciones Hallelujah y Botija de mi país.
Honor
El papa tuvo una reunión bilateral con el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, y luego recibió las llaves de Montevideo de manos del intendente de la capital, Mario Bergara.
En un diálogo con el Canal 4 local, el mandatario detalló que habló con el sumo pontífice por unos 30 minutos y que allí intercambiaron opiniones sobre el mundo y también sobre sus respectivas vidas.
Orsi destacó que le contó a León XIV sobre el momento en que tomó su comunión y cómo fue su vida en su barrio.
Pide oración para aumentar las vocaciones
El papa León XIV pidió que los obispos de todo el mundo convoquen jornadas de oración y ayuno para que aumenten las vocaciones, durante su encuentro con el clero en la catedral metropolitana de Montevideo. En su discurso, explicó que “en esta tierra, donde muchos de nuestros contemporáneos apenas conocen a Jesucristo y tantos jóvenes han crecido lejos de la vida de la Iglesia, ese testimonio (el de la Iglesia) tiene una fuerza particular”. “Que al ver cómo miramos a los demás, cómo escuchamos o cómo nos acercamos a quien sufre, pueda provocar en ellos la pregunta, de dónde nace ese amor”, dijo el papa en este país donde la Constitución de 1918 estableció la separación de la Iglesia y el Estado y actualmente, el 36 % de sus habitantes se define como católico, mientras que el 29 % agnóstico o ateo.





































































