Wall Street vivió su mejor jornada en tres meses: el S&P 500 avanzó 1,58% y el Dow Jones saltó más de un 3% después de que los demócratas arrebataran a Donald Trump el control total del Congreso en las elecciones legislativas. El resultado despejó buena parte de la incertidumbre política que venía presionando a los inversores y reactivó el apetito por el riesgo en la bolsa estadounidense.
El Partido Demócrata se impuso tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, con victorias en distritos tradicionalmente republicanos que no se repetían en generaciones. El resultado se interpretó como una reacción amplia de los votantes contra las políticas del presidente Donald Trump.
De acuerdo con datos preliminares, el S&P 500 subió 119,81 puntos, o un 1,58%, hasta 7.688,73 unidades. El Nasdaq Composite ganó 366,26 puntos (1,44%) y cerró en 25.736,51, mientras que el Promedio Industrial Dow Jones avanzó 1.575,38 puntos, o un 3,04%, hasta 53.362,57 unidades.
Wall Street suele comportarse bien en los meses posteriores a elecciones de medio término, sin importar qué partido resulte ganador, aunque en este caso el mercado parece haber recibido además el escenario que históricamente prefiere: un Congreso dividido respecto del Poder Ejecutivo, lo que reduce el riesgo de cambios económicos disruptivos.
“Las acciones han subido considerablemente hoy, ya que la claridad electoral reduce la incertidumbre”, explicó Terry Sandven, estratega jefe de renta variable de U.S. Bank Wealth Management.
No todos en Wall Street atribuyen el rally exclusivamente a la política. “Las ganancias superan a las elecciones”, sostuvo Brian Jacobsen, estratega económico jefe de Annex Wealth Management, para quien el rumbo de las utilidades corporativas y las tasas de interés pesa más sobre los precios de las acciones que el control de Washington.
El sector de inteligencia artificial, dividido por el temor regulatorio
Las acciones vinculadas a la inteligencia artificial (IA) tuvieron un comportamiento desigual. Las grandes tecnológicas con mayor liquidez subieron ante la expectativa de que una expansión más lenta de la infraestructura de IA termine favoreciéndolas frente a sus competidores.
En cambio, los fabricantes de chips y los operadores de centros de datos cayeron después de que los demócratas lograran avances en estados clave para esa industria, como Texas y Georgia, donde crece la oposición pública a la rápida expansión del sector.
Nvidia, la compañía de chips que se convirtió en símbolo del auge accionario ligado a la IA, retrocedió 3,1% y fue el mayor lastre dentro del S&P 500. CoreWeave, firma que alquila acceso a chips de IA mediante la nube, se desplomó 9,9%.
Las compañías que han invertido fuertemente en chips de IA resistieron mejor la jornada: Alphabet, matriz de Google, subió 3,2%, apenas días después de haber sufrido su peor caída histórica por temores a un exceso de gasto en inversiones de IA.
En síntesis, el mercado bursátil estadounidense reaccionó con fuertes subas a la pérdida de control republicano del Congreso, impulsado por la expectativa de menor incertidumbre política y por una caída pronunciada del petróleo, mientras que las acciones de infraestructura de IA cayeron ante el temor a una mayor regulación tras los avances demócratas en estados como Texas y Georgia.
Trump Media y las empresas de Elon Musk, entre los más golpeados
Trump Media & Technology Group, la compañía de medios sociales del presidente Trump, fue una de las mayores perdedoras de la jornada, con una caída de 24,5%. La firma, cuyo principal negocio es la red Truth Social, llegó a tocar un máximo de 175 dólares por acción hace cinco años y ahora cotiza en 4,49 dólares.
Las empresas de Elon Musk también sufrieron: Tesla cayó 3,3% y SpaceX, 3,8%. Musk, exasesor de alto rango de Trump, figura entre los posibles blancos de investigaciones de un Congreso bajo control demócrata.
En el plano sectorial, las acciones de cadenas hospitalarias y de tiendas de descuento orientadas a consumidores de bajos ingresos lideraron la suba generalizada. HCA Healthcare, operadora de hospitales y centros ambulatorios, trepó 10,3% ante la posibilidad de que el nuevo Congreso busque revertir recortes a la asistencia sanitaria y alimentaria aprobados por los republicanos en su ley denominada “One Big Beautiful Bill Act”. Dollar Tree, enfocada en consumidores de menores ingresos, subió 9,6%.
En el mercado de bonos, los rendimientos del Tesoro cayeron luego de la baja del petróleo, que alivió las presiones inflacionarias. El rendimiento del bono a 10 años retrocedió a 4,88%, desde 4,95% el martes por la noche, en una señal de que los inversores perciben menor riesgo de un aumento del endeudamiento público con el fin del control unipartidario en Washington.
El optimismo se trasladó a otras plazas bursátiles: los índices subieron 2% en París, 2,2% en Shanghái y 1,8% en Londres. El Nikkei 225 de Japón fue la excepción y cayó 1,4%.
Sobre los próximos pasos de la Casa Blanca, persiste la incertidumbre, ya que Trump conserva autoridad ejecutiva en áreas como defensa, política exterior y, en algunos casos, comercio. Carsten Brzeski, jefe global de macroeconomía de ING Bank, planteó dos escenarios posibles: que Trump se convierta en “un pato furioso” que reavive las tensiones comerciales y con la OTAN, o bien en un mandatario que “desacelere cualquier esfuerzo disruptivo” y concentre sus energías en poner fin a los conflictos bélicos en curso.
