La policía intenta dispersar con gas lacrimógeno y granadas aturdidoras una concentración de cientos de personas en el centro de París este domingo, reportaron periodistas de la AFP, un día después de una masiva movilización por el costo de la vida marcada por disturbios que terminó con 1.800 detenidos.
"Se difundió en las redes sociales una convocatoria de concentración no autorizada en la Plaza de la República para hoy a las 14H00″, indicó la Prefectura de París a la AFP.
Para evitar una marcha no autorizada tras un sábado particularmente tenso y marcado por 855 detenciones en la capital de Francia, las fuerzas de seguridad "realizaron controles" y "establecieron un dispositivo de seguridad", con el fin de intervenir rápidamente.
"Ante las primeras tensiones, los efectivos" se acercaron "para dispersar y detener", agregó la Prefectura de Policía. Las fuerzas de seguridad utilizaron por primera vez gases lacrimógenos, según las imágenes de la televisión, que mostraban una situación bajo control a principios de la tarde, pero poco después se reanudaron las tensiones.
Ali, de 26 años, afirmó que circulan llamados en las redes sociales para acudir y "continuar con la movilización de ayer, con la idea de agotar a los policías".
Los manifestantes situados alrededor de la estatua de la República portaban, al igual que el sábado, pancartas con consignas como "Siembra la miseria, cosecha la ira". Grupos de jóvenes, a menudo vestidos de negro y algunos encapuchados, se manifestaban alrededor de la estatua, observó una periodista de la AFP.
Algunos manifestantes lanzaron proyectiles contra las fuerzas de seguridad, que respondieron con granadas aturdidoras y lacrimógenas y luego cargaron contra la multitud.
Después, procedieron a realizar varias detenciones y mientras el camión con el cañón de agua avanzaba, un jóven manifestante gritó "¡No tenemos miedo!".
