Alimentarse es una actividad tan vital para el organismo como respirar, un proceso en el que interviene la boca, órgano encargado de masticar, triturar y enviar los alimentos a través del esófago para que lleguen al estómago, donde se descomponen los nutrientes que va a distintas partes del organismo humano.
Pero la alimentación como proceso de nutrir a los hombres de los compuestos básicos para su supervivencia, está sujeto a las leyes del mercado, es decir, unos pocos tienen mucho poder adquisitivo para acceder a los alimentos y una enorme proporción de la población mundial tiene muy poco o nada.
Tanto las carencias como los excesos provocan problemas que necesitan ser atendidos con urgencia, mientras enormes masas de población están desnutridas o subalimentadas, según estadísticas de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) 672 millones de adultos y 124 millones de menores son obesos, en tanto que 40 millones de niños tienen sobrepeso.
El Día Mundial de la Alimentación se conmemora cada 16 de octubre, con el propósito de reducir el hambre en el mundo y de alcanzar, si fuese posible, el objetivo de la Agenda 2030 denominado Hambre Cero.
El accionar de las cadenas de comida rápida que están por todos lados, las urgencias cotidianas que impiden que la gente pueda comer en su casa y los horarios que no permiten preparar alimentos saludables para llevarse al trabajo conspiran contra las posibilidades de llevar una dieta balanceada, a lo que se suman los excesos de los fines de semana de platos abundantes más bebidas edulcoradas o la ingestión de mucho alcohol.
De todos modos, nunca es tarde para comenzar a comer mejor y más sano, lo ideal sería llevarse al trabajo ensaladas durables o para terminar de sazonar al momento de comer, priorizar frutas en lugar de bocadillos artificiales, eliminar refrescos y cervezas durante la semana, preferir las carnes magras en lugar de atosigarse con grasas, y sumarle a eso caminatas diarias.
Es el principio, pero en algún momento los efectos serán visibles, y con el tiempo y el ejemplo, quizás podamos en una sociedad menos obesa.
