El presidente Luis Abinader afirmó ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que haber contribuido a sacar a República Dominicana del Mapa del Hambre constituye uno de los logros que más orgullo le producen de su gestión, al destacar que la prevalencia de la subalimentación en el país se redujo del 21.3 % en 2006 a menos del 2.5 % en 2025.
En el texto preparado para su intervención ante el organismo internacional, en el marco del Foro Mundial de la Alimentación 2026, el mandatario vinculó este resultado con los avances en la producción agropecuaria, el aumento de los ingresos familiares y la ampliación de los programas de protección social.
«Este logro no pertenece a un Presidente ni a un Gobierno. Pertenece a la República Dominicana», expresó en su discurso, en el que reconoció el trabajo de los productores agropecuarios, las instituciones públicas y las organizaciones involucradas en las iniciativas para reducir el hambre.
Abinader destaca salida de República Dominicana del Mapa del Hambre
El jefe de Estado sostuvo que la reducción de la subalimentación constituye un avance que trasciende los indicadores estadísticos y tiene consecuencias directas sobre las oportunidades de desarrollo de la población.
Durante su intervención, recordó la historia de Aisha, una mujer africana retratada por el escritor argentino Martín Caparrós en su libro El hambre, quien, ante la posibilidad imaginaria de pedir cualquier deseo, aspiraba únicamente a tener dos vacas que le permitieran obtener alimentos e ingresos.
Con esa referencia, Abinader planteó que la falta de alimentos limita las aspiraciones de las personas y condiciona el futuro de las familias, especialmente de los niños.
«El hambre no vacía solamente un plato. Puede vaciar también de oportunidades una vida entera», señaló.
El mandatario defendió que la alimentación debe ser entendida como una condición esencial para ejercer plenamente la libertad y afirmó que la lucha contra el hambre representa una obligación moral del Estado.
Producción de alimentos creció 122.3 % y pobreza bajó a 17.3 %
Abinader presentó una serie de indicadores económicos y sociales para explicar los avances registrados por República Dominicana durante las últimas dos décadas.
Según las cifras expuestas en su discurso, el índice de producción de alimentos por habitante aumentó un 122.3 % entre 2004 y 2024, mientras los productores nacionales abastecen más del 85 % de la demanda alimentaria del país.
En materia de ingresos, indicó que el ingreso real por habitante de los hogares creció un 43.7 % entre 2015 y 2025. Durante ese mismo período, la pobreza monetaria descendió del 41.1 % al 17.3 % y la pobreza extrema pasó del 8.7 % al 2.2 %.
El presidente también destacó que, entre 2020 y 2025, el ingreso real aumentó un 20 %, mientras la pobreza monetaria disminuyó de aproximadamente un 26 % a un 17 %, según los datos incluidos en su intervención.
En cuanto a los programas sociales, señaló que la cobertura de alimentación escolar pasó de 1.7 millones de estudiantes en 2019 a más de 2.2 millones en 2025. Añadió que los subsidios Aliméntate y Bono Gas fueron duplicados y benefician a más de 1.4 millones de hogares.
Asimismo, indicó que los 163 comedores económicos distribuidos en el territorio nacional entregan diariamente más de 183,000 raciones de comida caliente y gratuita, una cantidad cinco veces superior a la registrada en 2020.
El presidente reconoce que todavía existen desafíos alimentarios
Pese a los resultados presentados, Abinader reconoció que la salida del Mapa del Hambre no significa que el país haya resuelto todos sus problemas de alimentación y nutrición.
El mandatario señaló la necesidad de continuar trabajando para garantizar dietas saludables y económicamente accesibles, mejorar la educación alimentaria y combatir las distintas formas de malnutrición.
También destacó el Plan de Acciones Anticipatorias frente a la Sequía Agrícola 2026-2027, dirigido a reducir los efectos de los fenómenos climáticos sobre la producción agropecuaria mediante mejoras en el riego, protección de cuencas y apoyo a pequeños productores.
En ese contexto, vinculó los objetivos de seguridad alimentaria con la estrategia Meta RD 2036, que plantea duplicar el producto interno bruto y ampliar las oportunidades económicas, incluyendo las de los jóvenes que viven en las zonas rurales.
«No hay libertad plena donde el hambre decide por ti»
Uno de los planteamientos centrales del discurso fue la relación entre la alimentación y el ejercicio de las libertades individuales.
«No hay libertad plena donde el hambre decide por ti», afirmó el presidente al explicar que las dificultades para conseguir alimentos pueden condicionar las decisiones personales y las oportunidades de desarrollo.
Abinader también defendió la cooperación internacional como una herramienta para enfrentar los desafíos alimentarios y llamó a facilitar el acceso a tecnología, conocimiento y financiamiento para los países que todavía presentan altos niveles de hambre.
Al referirse a su legado presidencial, sostuvo que, aunque espera dejar obras de infraestructura e instituciones más sólidas, considera especialmente significativo haber contribuido a que el país abandonara el Mapa del Hambre.
«Hoy la República Dominicana ya no está en el Mapa del Hambre», afirmó en el cierre de su intervención, en el que expresó su aspiración de que la población pueda construir un futuro con mejores oportunidades.





































































