Ansiedad, estado de alerta y mentalidad catastrófica, son manifestaciones de la conducta que reflejan muchas personas tras los temblores del pasado domingo de 4.3 y 5.6 grados en la escala de Richter registrados en República Dominicana.
Otros fenómenos que activan el sistema nervioso de los dominicanos son los robos, asaltos y muertes violentas, y el temor a ser víctimas de esto, según expertos de la conducta y al testimonio de algunos ciudadanos.
El doctor en psicología Luis Vergés explica que cuando la mentalidad se sale del modo seguridad y entra al de amenaza, hay quienes sobreestiman cualquier situación que pueda pasar, por lo que ofrece una serie de recomendaciones.
Temor a que tiemble
“Cuando tiembla yo creo que me voy a morir”; “el día del temblor me dormí con un bulto y mis llaves abrazados”; “Mi mamá al otro día se soñó que hubo un terremoto y no podía dormir y comenzó a prepararse porque cree que va a ocurrir un sismo como en otros países”, son algunos de los testimonios expresados en un solo salón.
A esto, el doctor Vergés explica que cuando hay un temblor se produce una activación no tan solo telúrica, sino emocional. Porque la mentalidad del ser humano tiene usualmente tres modos: modo alerta o amenaza, motivación y seguridad.
Cuando la mentalidad pasa de modo seguridad y al de amenaza, se llega, incluso a sobreestimar cualquier situación que pueda pasar, y pensar que pude ocurrir un terremoto como en Venezuela y Colombia.
“Entonces ya la gente tiene una anticipación ansiosa de que eso pudiera pasar aquí también; fíjate que el ataque de pánico en alguna gente es una ansiedad, es un proceso ansioso que mantiene la mente en modo amenaza” detalla.
Convertir la amenaza en prevención
El doctor Vergés entiende que es importante tomar medidas, pero también ser objetivos en cuanto a la posibilidad y probabilidad. “Los terremotos son posibles, pero en República Dominicana no necesariamente tenemos que anticipar que sea muy probable que ocurra uno así, con ese nivel de intensidad que han ocurrido otros”.
En ese sentido, recomienda convertir la mentalidad en modo amenaza en una actitud preventiva, para reducir esos niveles de ansiedad. “Insistiendo que es mejor ocuparnos que preocuparnos de forma ansiosa, porque la ansiedad lo que hace que activa un mecanismo que nosotros le llamamos mentalidad catastrófica. Y cuando la mente se pone en modo catástrofe, entonces nosotros nos sentimos impotentes y si en verdad llegara a suceder, pues entonces no vamos a estar preparados, sino que vamos a estar desorganizados”.
Los asaltos y otros hechos violentos
“Yo no saco el celular en la calle”; “cuando voy caminado miro para todos los lados y es con miedo”; “Yo me quedé traumada, no puedo andar por la Duarte (avenida), por un intento de asalto”: “Después de lo que le pasó a la esposa de Julián no confío en nadie, no le abro la puerta a los delivery”. Esto lo expresaron algunos jóvenes a Listín Diario para este artículo.
Los asaltos y robos también crean traumas, y el doctor Vergés dice los homicidios recientes llevan a muchas personas a que puedan pensar que ellos van a ser los próximos. “Pero fíjate, ya es una mentalidad en modo ansiedad en modo alarma, en modo alerta, en modo amenaza por cualquier razón, a eso le llamamos ansiedad generalizada.
Al pedirle algunas recomendaciones, dijo que lo primero conocernos no solo físicamente, sino también desde el punto de vista mental.
Dijo la seguridad es una de las necesidades básicas fundamentales y cuando un ser humano percibe que su seguridad está amenazada, tiende a desregularse emocionalmente, lo que dificulta la capacidad de respuesta.
“Muchas veces nosotros comenzamos a emprender acciones a eso le llaman conductas de búsqueda de seguridad. Hay gente que está reforzando las puertas, otras que no deja entrar a nadie. Fíjate que había personas que dejaban entrar, que los deliverys, que el otro, que el amigo y demás. Ahora están tomando medidas, pero eso es parte de esa activación o sobre activación de conducta de búsqueda de seguridad porque es una necesidad fundamental.
Manifestaciones según las personas
Hay manifestaciones individuales, según cita el doctor, cuando tiembla la tierra hay quienes agradecen que no pasó de ahí, pero hay personas que se quedan enganchadas, asociado al fenómeno destructivo y puede creer que eso va a volver a pasar. Entonces esa ansiedad anticipatoria, esa mentalidad catastrófica ya no tiene que ver con el terremoto, tiene que ver ya con una predisposición obsesiva de base ansiosa que tienen algunas personas”.
Hay dos fases del sistema nervioso, explica, el simpático, que es donde se activa la frecuencia cardíaca para bombear sangre, que tú puedas correr. Es un sistema normal en todo ser humano. Pero después que pase el peligro viene el parasimpático, que es donde se desactiva todo eso y todo vuelve a la normalidad.
“Lamentablemente hay gente que se queda arriba mucho tiempo”, cuando una persona tiene esa respuesta ansiosa, persistente, que no quiere salir, que está tomando medidas de búsqueda de seguridad exagerada y que le persiste durante muchos días después y hasta meses, tiene que buscar ayuda porque ya hay un trastorno de ansiedad de base.
