La rápida variación de los precios internacionales de los combustibles, especialmente los del diésel, está encareciendo la protección que el Gobierno ofrece a los consumidores dominicanos.
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, advirtió ante la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACIS) que, de mantenerse el conflicto en Medio Oriente, el subsidio a los combustibles podría alcanzar los 50,000 millones de pesos este año, muy por encima de lo previsto en el presupuesto.
Al presentar la conferencia "Retos y oportunidades de la economía dominicana", desarrollada por el 65 aniversario de la ACIS, el funcionario explicó que el riesgo no se mide únicamente por el precio del barril de petróleo.
Según los datos expuestos, el crudo intermedio de Texas se encontraba un 68 % por encima de su nivel de comienzos de año, mientras que el precio del diésel había aumentado un 130 % en el mismo período.\Tanto el gasoil regular como el óptimo reciben un subsidio superior a los 100 pesos por galón, equivalente al 40 % y al 45 % de sus respectivos precios al consumidor.
El ministro enmarcó esa presión en una coyuntura internacional que puede cambiar con rapidez y sin previo aviso. A las alzas de los precios de la energía y los fertilizantes se suman los aranceles estadounidenses, las altas tasas de interés en Estados Unidos y el costo de contratar financiamiento externo.
Subsidios generalizados
Planteó, además, un problema distributivo en los subsidios generalizados: los hogares de mayores ingresos captan una proporción considerable de esos beneficios porque consumen más en términos absolutos.
Según las estimaciones presentadas, el 20 % más rico recibe entre el 37 % y el 77 % de los recursos de los principales subsidios de ese tipo. Ante ese contexto, defendió una mejor focalización que favorezca las transferencias a los hogares pobres.
Déficit y desafío
El déficit fiscal acumuló 165,000 millones de pesos hasta agosto, equivalente al 1.9 % del producto interno bruto (PIB).
El titular de Hacienda y Economía recordó que el presupuesto reformulado contempla un déficit de 280,575 millones de pesos, o un 3.2 % del PIB.
Al mismo tiempo, el gasto de capital creció 34.4 % con respecto a agosto de 2025, con una ejecución del 56 % de lo presupuestado frente al 45 % que se había registrado en igual período del año pasado.
Sostener la inversión pública
El desafío inmediato, según el enfoque expuesto por Díaz, consiste en amortiguar el aumento de los precios internacionales sin comprometer la estabilidad fiscal ni frenar la inversión pública.
Más allá de esta coyuntura, identificó la productividad como la condición necesaria para sostener el crecimiento en la próxima década. Para elevarla, señaló dos tareas vinculadas: reducir la pobreza infantil y mejorar los resultados educativos.





































































