Dentro de lo que fue la época del cine mudo, inmediatamente evocamos en nuestra mente a Charles Chaplin en lo concerniente a películas de comedia. Muchas de estas películas de Chaplin, poseían un trasfondo social y dramático. Sin embargo, existe otro artista que junto con Chaplin se adueñaron del escenario de la década de los años veinte y la característica de este personaje es que nunca se reía, ni por asomo gesticulaba ninguna mueca que pudiera parecerlo.
Este artista era Buster Keaton, que poseía una flexibilidad para realizar acrobacia, donde no usaba dobles para hacer sus piruetas. Denominado con el mote de “Cara de Palo” por su inexpresividad, estrenó en el año 1926 una película que se ha constituido en una verdadera obra maestra del cine por su contenido y su gracia: “El Maquinista de la General”.
La película narra la historia de Johnnie Gray (Buster Keaton), un maquinista de una locomotora denominada “La General” que es uno de sus grandes amores; ya que el otro amor es su novia Anabelle Lee (Marion Mack) donde completa su mundo sentimental. De repente, estalla la Guerra de Secesión en los Estados Unidos y Anabelle le pide a Johnny que se enliste en el ejército del sur para que demuestre su hombría para la causa de los confederados. Desgraciadamente no es admitido, pues lo consideran más útil en su profesión de maquinista que de soldado, lo que su novia interpreta como un acto de cobardía de él y decide no ver más a Johnnie.
Tiempo después, este hombre alicaído por la falta del amor de su antigua novia, esta última tiene que viajar porque se entera que su padre está herido y tiene que usar la locomotora de Johnnie. A mitad de la travesía, un grupo de ciudadanos que quiere representar a los Estados del Norte, deciden tomar la locomotora a la fuerza y toman como prisionera a Anabelle. Este detalle despertará en Johnnie el valor para demostrarle a su antigua novia su valía y rescatarla tanto a ella como a su locomotora.
Esta acción llevará a nuestro querido protagonista hasta el mismo rincón donde queda el enemigo, y conocerá los planes secretos de los Estados de la Unión donde dará parte a los confederados del sur de la trama. Este hecho le levanta la moral ante su novia que le creía un débil y recuperará tanto el amor de ella y de su locomotora.
La película está basada en un hecho real cuando estalla la Guerra Civil, y la misma posee, un ritmo ágil y trepidante, donde combina muy bien la acción con grandes escenas visuales cómicas muy atrevidas y buen manejo de cámara. Son escenas que van sucediendo una tras otra sin que nuestro protagonista se dé cuenta de lo sucedido, utilizando un humor sumamente inteligente, y todo esto sin que haya ningún asomo de expresividad en el rostro.
La película cumple su cometido, y viéndola desde la perspectiva de hoy, pudiera decirse que es más dramática que cómica aunque hay varios momentos de sumo interés en la risa.
“El Maquinista de la General” surge en un momento que no fue muy comprendida en su momento. Un gran intelectual dijo en su momento que lo peor de la vida es tener la razón a destiempo, y precisamente es lo que le pasó a Buster Keaton con esta entrega de su trabajo que no le entendieron y de ahí pasó al ostracismo en la llamada era del cine sonoro.
LA FICHA
Calificación: 5/5 (Excelente)
Nombre Original: The General
Año: 1926
Duración: 67 M
Buster Keaton: Fue un director y productor estadounidense que tuvo un estilo muy particular de hacer reír sin mostrar expresiones. Es junto a Chaplin y Harold Lloyd los exponentes de la comedia del cine mudo.
