Entre lodo y destrucción, sobrevivientes retornan a sus pueblos en Nepal

Sentada sobre una caja de fruta, Shanti Lamichhane contempla lo que queda de su aldea en Nepal, devastada por la avalancha de lodo y escombros que arrasó a mediados de semana la zona fronteriza con China.

En toda la región, sobrevivientes comienzan a regresar a comunidades reducidas a barro y ruinas, en busca de pertenencias, documentos y fragmentos de vidas borrados en cuestión de minutos.

Como muchas otras en esta región aislada del Himalaya, la aldea fronteriza de Dhunge, donde vivían unas 150 familias, es hoy una extensión de lodo y destrucción, con un penetrante olor a putrefacción.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el deslave, similar a un tsunami, fue causado por el colapso de un glaciar, que envió aguas heladas corriente abajo, arrastrando rocas y dejando una estela de devastación de norte a sur.

Obligados a huir precipitadamente para salvar sus vidas y sin tiempo para llevarse nada, muchos sobrevivientes regresan ahora para recuperar lo poco que quedó.

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