Psicólogo testifica que Lindsay Clancy no era penalmente responsable cuando mató a sus hijos

Lindsay Clancy no comprendía la gravedad ni la ilegalidad de sus actos cuando mató a sus tres hijos en enero de 2023 debido a los problemas de salud mental que padecía, declaró este miércoles un psicólogo que testificó a favor de la defensa durante su juicio por asesinato.

Paul Zeizel, quien comenzó a tratar a Clancy después de la muerte de los menores, ofreció hasta ahora la evidencia más contundente de la defensa para sostener que la mujer no debe ser considerada penalmente responsable por los asesinatos, debido a un trastorno bipolar y a un episodio de psicosis posparto.

"Ella era incapaz de ajustar su comportamiento al estado de derecho. No comprendía la ilegalidad de su acto", dijo Zeizel, y agregó que padecía "una enfermedad mental o un defecto".

Clancy, de 36 años, está acusada de matar a sus hijos CallanDawson y Cora Clancy, de entre 8 meses y 5 años. Sus abogados no niegan que ella causó las muertes, pero sostienen que su condición mental le impedía comprender la naturaleza de sus actos.

La psicosis posparto es una enfermedad poco frecuente y más grave que la depresión posparto, relacionada con factores como el estrés, la falta de sueño y los cambios hormonales posteriores al parto. Se estima que afecta a entre una y dos de cada 1,000 mujeres después de dar a luz, según The Associated Press (AP).

Testimonio del psicólogo

Zeizel declaró que pasó más de 35 horas con Clancy durante decenas de sesiones y que revisó su historial médico.

Según el psicólogo, en diciembre de 2022 Clancy acudió a una clínica perinatal porque sentía que su cerebro estaba dañado, pensaba que debía suicidarse y creía que nunca mejoraría.

También presentaba síntomas de psicosisparanoia y temor de que otras personas pudieran escuchar sus pensamientos. Una de sus principales preocupaciones, dijo Zeizel, era perder a sus hijos.

"Le preocupaba que le quitaran a sus hijos y que nunca volviera a verlos", declaró.

La Fiscalía sostiene que Clancy, una exenfermera especializada en partos, planificó los asesinatos y creó una situación para que su esposo saliera de la vivienda enviándolo a buscar medicamentos para uno de los niños y comida para la familia.

Cuestionamientos de la Fiscalía

Según AP, Zeizel reconoció que una persona en estado psicótico puede realizar tareas cotidianas, como conducir, utilizar internet o llevar a un niño al médico.

La Fiscalía ha utilizado precisamente esas actividades para cuestionar el argumento de que Clancy se encontraba en un estado mental que le impedía comprender sus acciones. El día de las muertes, llevó a su hija al médico, jugó con sus hijos en la nieve y buscó en internet una farmacia y un restaurante.

"Entonces, el hecho de que no esté hablando de los unicornios en la esquina, que no arrastre las palabras y que, en su opinión, no sea incapaz de caminar con cierto grado de certeza médica, ¿significa eso que no se encuentra en un estado psicótico?", preguntó el abogado Kevin Reddington.

Zeizel respondió: "No es así".

Durante el contrainterrogatorio, los fiscales cuestionaron la objetividad de Zeizel y señalaron errores contenidos en su informe sobre Clancy.

También preguntaron sobre su relación profesional con la acusada y su participación junto a Reddington en una conferencia de prensa.

Zeizel reconoció que el historial médico de Clancy no documentaba que ella hubiera escuchado voces que le ordenaran suicidarse. Los registros sí señalaban que había expresado a sus cuidadores que "quería morir".

La Fiscalía también ha cuestionado la gravedad del intento de suicidio de Clancy. Después de matar a sus hijos, se lanzó desde una ventana del segundo piso y quedó paralizada de la cintura hacia abajo.

Reflexiones sobre el caso

Durante el interrogatorio, la fiscal Shanan Buckingham presentó informes diarios del Hospital Tewksbury, donde Clancy permanece internada.

Los documentos incluían referencias a fechas relacionadas con los asesinatos y los cumpleaños de sus hijos, pero, según la Fiscalía, no registraban acciones de Clancy para conmemorar esas fechas.

Reddington preguntó a Zeizel si había encontrado en los informes alguna referencia a que Clancy estuviera "se riera, estuviera de fiesta y se lo pasara bien" durante su internamiento.

"Lindsay Clancy tiene días malos y días peores", respondió Zeizel.

El psicólogo también afirmó que Clancy habla frecuentemente de sus hijos y aseguró que los extraña.

"Los quiere muchísimo, los extraña y piensa en ellos todos los días, prácticamente a cada instante", declaró.

Si Clancy es declarada culpable de asesinato, podría recibir cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Si el jurado determina que no es penalmente responsable debido a su enfermedad mental, sería internada en un centro psiquiátrico estatal.

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