La intensificación de la actividad del volcán de Fuego mantiene en alerta a Guatemala, luego de que el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) informara sobre un cambio en el patrón eruptivo del coloso desde la tarde del 2 de agosto.
De acuerdo con los boletines oficiales, el volcán registra explosiones casi continuas, desgasificación sostenida, incandescencia en el cráter y expulsión de material volcánico, condiciones que aumentan el riesgo para las comunidades cercanas.
Ante este escenario, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) reforzó las acciones de respuesta y declaró alerta naranja institucional, una medida que fortalece la coordinación entre las instituciones encargadas de atender la emergencia y permite agilizar las acciones de prevención y protección para la población.
Como parte de estas medidas, las autoridades ordenaron evacuaciones preventivas en comunidades cercanas al volcán, suspendieron las clases en algunos municipios y cerraron la Ruta Nacional 14 debido al riesgo generado por la actividad eruptiva.
¿Qué implica la alerta emitida?
La alerta naranja institucional declarada por la Conred no significa por sí sola una evacuación generalizada, sino que activa los mecanismos de coordinación y respuesta entre las instituciones del sistema de protección civil para dar seguimiento permanente a la evolución de la emergencia. Esta medida facilita el despliegue de personal, la habilitación de albergues cuando es necesario, el monitoreo constante del volcán y la ejecución de evacuaciones preventivas en las comunidades que puedan verse amenazadas por un incremento de la actividad eruptiva.
Las autoridades han insistido en que la población permanezca atenta únicamente a los boletines emitidos por el Insivumeh y la Conred, ya que las medidas de protección pueden modificarse conforme evolucione la actividad del volcán.
Flujos piroclásticos y ceniza, los principales riesgos de esta erupción
De acuerdo con los reportes del Insivumeh, uno de los mayores peligros asociados a la actual erupción es la posible generación de flujos piroclásticos o corrientes de densidad piroclástica, mezclas de gases volcánicos, ceniza y fragmentos de roca que descienden por las barrancas a muy altas temperaturas y gran velocidad. Estos fenómenos pueden destruir todo a su paso y representan la principal amenaza para las comunidades ubicadas en las cercanías del volcán, razón por la cual las autoridades ordenaron evacuaciones preventivas en los sectores de mayor riesgo.
La caída de ceniza es otro de los efectos de la erupción que mantienen bajo vigilancia a las autoridades. Según el Insivumeh, la dispersión del material volcánico depende de la dirección del viento y puede afectar comunidades situadas al oeste y suroeste del volcán, reduciendo la visibilidad, contaminando depósitos de agua y provocando afectaciones respiratorias, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades pulmonares.
Aunque los lahares no han sido el fenómeno que motivó las evacuaciones preventivas durante esta emergencia, la Conred mantiene vigilancia sobre su posible formación debido a la temporada de lluvias. Estas corrientes de agua, lodo, ceniza y rocas pueden producirse cuando las precipitaciones arrastran el material volcánico acumulado en las laderas y representan un riesgo adicional para carreteras, puentes y comunidades ubicadas en las barrancas cercanas al volcán.

¿Cuándo se recomienda evacuar?
Las autoridades guatemaltecas señalan que las evacuaciones se ordenan cuando el monitoreo técnico del Insivumeh determina que la actividad del volcán representa un peligro para las comunidades cercanas, especialmente ante la posibilidad de flujos piroclásticos, incremento de las explosiones o cambios repentinos en el comportamiento eruptivo. En la emergencia de agosto de 2026, la Conred dispuso evacuaciones preventivas para reducir el riesgo mientras continúa el seguimiento de la evolución del volcán.
El Insivumeh y la Conred mantienen vigilancia permanente sobre el volcán de Fuego y continúan actualizando sus recomendaciones conforme evoluciona la actividad eruptiva. Las autoridades reiteran a la población la importancia de mantenerse informada a través de los canales oficiales, evitar acercarse a las barrancas y atender de inmediato cualquier instrucción emitida por los organismos de protección civil.








































































