El ministro de Turismo, David Collado, desautorizó cualquier actuación de miembros de la seguridad privada de complejos inmobiliarios de impedir el libre acceso de los ciudadanos a las playas públicas, ante la denuncia realizada por Mariano Lantigua, miembro y fundador del grupo Aljadaqui la pasada semana.
"Nosotros creemos firmemente en el acceso a las playas respetando siempre la propiedad privada, como dice la ley, y eso lo hemos demostrado. Ese tema de Juan Dolio con el integrante de Aljadaqui nos avergüenza. Eso no puede suceder, las playas son del pueblo y son de la gente”, expresó Collado.
El funcionario además informó sobre la conformación de una mesa de trabajo junto al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ministerio de Interior y Policía y la Procuraduría General de la República para fortalecer la seguridad jurídica, la convivencia y el uso responsable de los espacios costeros.
Explicó que el objetivo del Ministerio de Turismo es “garantizar que las playas, como patrimonio de todos los dominicanos, puedan ser disfrutadas en orden, tranquilidad y con este estricto apego a las normas que regulan cada zona del país”.
La pasada semana, en el Día de los Padres, Mariano Lantigua, miembro y fundador del grupo Aljadaqui, denunció que miembros de la seguridad de un hotel ubicado en la comunidad costera de Juan Dolio buscaban impedir su disfrute de los espacios públicos de la playa.
A través de sus redes sociales compartió un audiovisual donde se visualiza a la seguridad detrás de él, mientras este se resistía a levantarse de la silla en la orilla del balneario.
“Peor aún, la silla no la puedo poner; no me puedo sentar en una silla. Ni la silla se puede poner; o sea, tienes que tirarte al arrecife, allá. Esta es tu playa, República Dominicana”, expresó Lantigua.
“De aquí no me va a parar nadie. Yo estoy en un terreno público. ¿Qué hay turistas a los que no les interesa verme a mí? Yo lo siento, yo nací aquí. ¿Qué quieren ellos que yo haga?”, agregaba.
El músico explicó que se alojaba en uno de los hoteles de la zona; sin embargo, argumentaba que, a pesar de esto, el acceso al disfrute de los espacios públicos lo tenía prohibido por no ser socio del club del complejo hotelero que colindaba con la playa.
