Los gritos de alerta de niños y mujeres fueron su mejor herramienta para que vecinos en el sector de El Junquito, en el noroeste de Caracas, los rescataran de los escombros caídos tras el doble terremoto del miércoles, mientras advierten la poca presencia de las autoridades del Estado.
Varias viviendas quedaron totalmente destruidas tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 lo que activó la solidaridad entre los habitantes de esta parroquia caraqueña, famosa por su clima de montaña y la gastronomía local como las fresas con crema, cachapas -especie de panqueca de harina de maíz- y cochino frito.
Aunque se ven trabajadores de la estatal Corporación Eléctrica (Corpoelec), de la Alcaldía del municipio Libertador y militares y policías que custodian la zona, los vecinos han sido los mejores aliados para protegerse entre sí después del desastre.
Roberto Durán, un vecino de la zona, dijo a EFE que los niños gritaban después de quedar debajo de algunos escombros, así como una mujer y otro joven, todos rescatados con vida y con heridas leves.
Además, aseguró que el viernes recibieron la ayuda de caraqueños de otros sectores con sábanas, cobijas y alimentos.
Entretanto, Mayberlin Quintero, también residente de El Junquito, dijo a EFE que se pudo salvar de los terremotos porque estaba en la entrada de su casa y se pudo agarrar de la cerca, donde esperó que pasara lo peor.
"Escuchaba gritos, los gritos de niños, los vecinos", aseguró.
Después del terremoto, también se volcó a ayudar a rescatar a los menores de edad y el resto de personas atrapadas.
"Por acá no, no han venido las autoridades, ha venido mucha gente a ayudar. Ayer hubo mucha ayuda con alimentos, medicinas, enfermeros. Ayudaron mucho a los niños", relató.
Quintero cree que la situación tras el terremoto es muy dolorosa, sobre todo para los habitantes del estado La Guaira, el más afectado por los terremotos y que fue declarado como zona de desastre y militarizado por el Gobierno venezolano.
Este sábado, el presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez informó que han fallecido 1,430 personas luego de los dos terremotos registrados el miércoles, mientras hay 3,238 heridos y 3,142 familias damnificadas.
Venezuela ha recibido a más de 1,600 rescatistas para atender a las víctimas de los terremotos, según informó este sábado el viceministro venezolano para Europa y América del Norte, Oliver Blanco.
Además, miles de venezolanos participan de forma voluntaria en labores de rescate en las edificaciones afectadas y han organizado recogidas de insumos y traslado de donaciones a distintas zonas de Caracas y La Guaira.
