Santo Domingo.– La isla Española no está exenta de grandes terremotos, ya que figura entre las zonas más vulnerables del planeta a estos fenómenos naturales.
Por el tiempo en que por lo regular se registra, la isla podría ser sorprendida por algún evento de este tipo, advirtiendo que la naturaleza es impredecible.
A propósito del doble sismo de magnitud 7.2 y 7.5 que impactó el norte de Venezuela el pasado jueves, los reconocidos geólogos Osiris de León y Javier Rodríguez citaron los episodios históricos más impactantes ocurridos en el territorio, especialmente en el país.
Dicho historial invita a que las autoridades reflexionen sobre la necesidad de aplicar rigurosos criterios sismorresistentes en las construcciones y mejorar las viejas estructuras en mayor riesgo, especialmente aquellas que albergan escuelas, hospitales y otros espacios que concentran gran cantidad de personas.
Tanto Osiris de León, ingeniero especialista en geociencias y presidente de la Comisión de Supervisión de Infraestructuras Públicas ante el Cambio Climático, como Javier Rodríguez, director de Investigaciones del Instituto Especializado de Estudios Superiores Loyola, coinciden en que el terremoto más antiguo registrado en la isla fue el del 2 de diciembre 1562, el cual destruyó La Vega y Santiago.
De acuerdo con De León, este sismo tuvo su epicentro en el océano Atlántico, cerca de Puerto Plata, pero la amplificación expansiva se produjo en los suelos blandos de Santiago y La Vega.
“Muchos han sido los grandes terremotos que posteriormente ha sufrido la isla Hispaniola, hasta llegar a los ocurridos el 12 de enero de 2010 y el 15 de agosto de 2021, ambos en la misma falla Enriquillo-Plantain Garden, y ambos en la península sur de Haití”, comentó De León.
El siguiente gran terremoto sucedió en 1751, el cual destruyó Azua y El Seibo; en 1842, otro evento devastó Cabo Haitiano y parte de Santiago (considerado de los más impactantes). Luego ocurrió el terremoto de 1946 en Matanzas, Nagua, que causó cuantiosos daños en Moca, San Francisco de Macorís, Pimentel y otros pueblos del Cibao.
“Después de eso hubo sismos en Haití en 2010 y 2021. Al de 1842 y el de 1946 se le atribuyen a la falla Septentrional, es decir, que no hay una periodicidad ni un tiempo establecido de que ocurran”, externó Rodríguez.
Dos fallas activas de alto peligro Osiris de León recordó que, aunque en la Hispaniola hay 14 fallas sísmicamente activas, solo dos tienen potencial para producir grandes terremotos. La más importante es la Hispaniola Norte, que define el límite de contacto entre Norteamérica y la placa tectónica del Caribe en el Atlántico.
“La segunda falla tectónica de mayor riesgo sísmico es la Enriquillo-Plantain Garden, la cual ha destruido dos veces a Puerto Príncipe y una vez a Azua. Esta es muy peligrosa porque pasa tierra adentro, justo al sur de Jimaní, Duvergé, el borde de Barahona y a 50 km al sur de Azua, por lo que todas esas comunidades están expuestas a muy alto riesgo sísmico", advirtió De León.
Probabilidades de nuevos sismos El experto explicó que el hecho de que una falla produzca un gran terremoto no impide otro sismo pocos años después en un tramo distinto, ya que la energía elástica se acumula y libera cuando supera la resistencia de las rocas. Citó que en la falla Enriquillo-Plantain hubo dos terremotos devastadores en solo 11 años (2010 y 2021).
Suelos flexibles o blandos De León externó que el valle del Cibao, la zona de Enriquillo, Santo Domingo Norte y Santo Domingo Oeste se caracterizan por tener suelos arcillosos flexibles que amplifican el efecto sísmico y multiplican los daños.
“En cambio, las rocas como las calizas de Santo Domingo, San Pedro y Cap Cana permiten que las ondas viajen rápido y no se amplifiquen. Por esa razón, la Ciudad Colonial sigue en pie después de diez grandes terremotos, pese a no tener acero de refuerzo ni hormigón de alta resistencia”, añadió.
Criterios antisismos Los criterios sismorresistentes en la construcción buscan contrarrestar la energía de un temblor, evitando el colapso para salvar vidas. Actualmente, el país se rige por el Reglamento para el Análisis y Diseño Sísmico de Estructuras (R-001), promulgado mediante el Decreto 201-11, el cual sustituyó las viejas normas de 1979.
