parte del este del país, Santo Domingo y otras localidades, no guarda relación con el terremoto que afectó a Venezuela el pasado miércoles, de acuerdo con el geólogo Osiris de León.
“El sismo de Boca de Yuma no tiene relación con el terremoto de Venezuela”, explicó el especialista a elCaribe, precisando que se trata de eventos ocurridos en zonas tectónicas diferentes, con mecanismos de ruptura y condiciones geológicas particulares.
El movimiento telúrico del viernes en el país tuvo lugar las 12:06 del mediodía, con epicentro localizado a 58 kilómetros al sur de Boca de Yuma, en aguas del Caribe, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y provocó momentos de inquietud en Cap Cana, Punta Cana, Bávaro, Verón, Higüey, Bayahibe, La Romana, San Pedro de Macorís, Boca Chica y el Gran Santo Domingo. También hubo reportes de percepción en Villa Altagracia, Bonao, San Cristóbal y Baní.
En algunas instituciones públicas, empleados salieron de los edificios como medida preventiva, en un ambiente marcado por las imágenes de destrucción y las informaciones sobre las víctimas que ha dejado el terremoto en Venezuela.
Sin embargo, De León llamó a no establecer una conexión automática entre ambos fenómenos. “El sismo (del viernes en RD) ocurrió en una zona marina al sur de Boca de Yuma, mientras que el evento venezolano se produjo en el borde de contacto entre la placa tectónica del Caribe y la placa Suramericana, un sistema geológico de gran complejidad que concentra importantes fallas de desplazamiento lateral”, apuntó el geólogo.
El caso de Venezuela
De León sostuvo que la actividad sísmica debe analizarse caso por caso, tomando en cuenta la localización del epicentro, la profundidad, la magnitud, el tipo de falla involucrada y la distancia respecto de los centros urbanos. Que dos territorios formen parte de una misma región tectónicamente activa no significa que un terremoto ocurrido en uno active de manera inmediata un evento en el otro.
En el caso de Venezuela, el geólogo plantea que lo ocurrido el 24 de junio debe estudiarse como un proceso complejo de ruptura longitudinal en una falla de deslizamiento lateral, con posibles desgarramientos secundarios. Esta interpretación difiere de los registros preliminares divulgados por redes internacionales, que reportaron dos fuertes movimientos ocurridos con pocos segundos de diferencia.
Daños dependen de varios factores
De León advirtió que los daños asociados a un terremoto dependen de varios factores, entre ellos la profundidad de la ruptura, la cercanía de las ciudades a la falla, la calidad de las edificaciones. “En ciudades venezolanas como Caracas y La Guaira, los sedimentos blandos, depósitos aluviales y zonas de relleno pueden amplificar las ondas sísmicas y aumentar la vulnerabilidad de estructuras expuestas a movimientos intensos”, precisó.
