La noche del pasado 12 de abril, el presidente Luís Abinader declaró “estado de emergencia regional para Puerto Plata, Espaillat, Valverde, Santiago, Santo Domingo y el Distrito Nacional.
La declaratoria, contenida en el decreto 234-26, señala que la “emergencia” se debe a los daños y afectaciones causadas por las torrenciales lluvias provocadas en ese fin de semana por vaguada asociada a un sistema de baja presión que impactó parte del territorio nacional, generando “daños significativos en la agricultura, las infraestructuras, viviendas y otros sectores”.
Poco más de un mes después, esa declaratoria de emergencia nacional se mantiene vigente sobre las seis demarcaciones enumeradas en el decreto.
¿Por qué sigue vigente?
El artículo dos de esa disposición gubernamental señala que El Poder Ejecutivo, mientras no se haya declarado que la situación ha vuelto a la normalidad, podrá modificar la calificación de la situación del presente decreto y las disposiciones del régimen especial que deberán ser aplicadas.
Lo que implica que hasta tanto exista otro decreto que declare la normalidad de la situación, la declaratoria de emergencia se mantiene en vigencia.
“Ciertamente, la situación se mantiene hasta que se dicte otro decreto disponiendo el retorno a la normalidad, para lo cual hay que esperar el informe de las mismas autoridades que la recomendaron”, fue lo expresado por el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Jorge Subero Isa, al ser consultado por el LISTÍN DIARIO.
El informe, al que se refiere el consultor, debe ser elaborado por la Comisión Nacional de Emergencia (CNE), la institución que de acuerdo con lo comunicado por la Presidencia de la República en esa oportunidad fue la que le presentó al Poder Ejecutivo el nivel de los daños y las afectaciones ocasionadas por la vaguada asociada a un sistema de baja presión en varios niveles de la troposfera, combinada con un alto contenido de humedad, que impactaba, en ese momento, el territorio nacional.
“(Las lluvias) han generado daños significativos en la agricultura, las infraestructuras viales, las viviendas y otros sectores, creando un escenario de alto riesgo para la vida, la seguridad humana y la continuidad de los servicios públicos esenciales en diversas provincias”, señalaba la Presidencia en esa oportunidad.
Se desconocen ejecuciones
Hasta el momento se desconoce cuántos y cuáles procesos especiales se han realizado a partir de la proclamación del decreto; ni el monto al cual ascienden los gastos de estos.
En los días posteriores, el presidente Abinader realizó visitas a los sectores del gran Santo Domingo que habían sido más afectados por esas lluvias; como los Platanitos, en el Distrito Nacional; y al Nuevo Amanecer en Los Alcarrizos.
El mandatario manifestó que el Gobierno iría en “auxilio” de las personas afectadas y ordenó a que varios funcionarios visiten las zonas afectadas fuera del gran Santo Domingo, como fue el caso del ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza hacia Puerto Plata.
Abinader aseguró en esa ocasión que se entregarían ayudas y electrodomésticos a los afectados.
