La Ley No. 248-12 sobre Protección Animal y Tenencia Responsable constituye el principal marco legal que sanciona el maltrato y la crueldad contra animales en el país, contemplando penas que incluyen prisión, multas y otras medidas judiciales.
La normativa, promulgada en 2012, tiene como objetivo prevenir y erradicar los actos de violencia contra los animales, así como garantizar su bienestar y fomentar la conciencia social sobre su protección.
De acuerdo con el contenido legal, se considera crueldad cualquier acción que cause sufrimiento innecesario o daño intencional a un animal.
En estos casos, los responsables pueden enfrentar sanciones que van desde multas económicas hasta penas de prisión que pueden alcanzar un año, dependiendo de la gravedad del hecho.
La ley protege principalmente a animales domésticos como perros y gatos, así como a cualquier especie bajo el cuidado humano dentro del territorio nacional.
Además de las sanciones penales, la legislación establece obligaciones para el Estado y la sociedad, incluyendo la promoción de programas educativos, la creación de albergues y la implementación de medidas para prevenir el abandono y el maltrato.
El cumplimiento de esta normativa corresponde a las autoridades competentes, como el Ministerio Público y organismos especializados, quienes tienen la facultad de investigar y someter a la justicia los casos de violencia contra animales.
Caso de gato en Sabana Perdida
El pasado martes, el Departamento de Protección Animal Anticuatrero, adscrito a la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM), detuvo a cinco jóvenes tras la difusión en redes sociales de un video en el que se les ve prender fuego a un gato vivo en el sector Majagual de Sabana Perdida, en Santo Domingo Norte.
Los detenidos fueron identificados como Justin Enmanuel H., de 16 años; Dariel G. S., de 23 años; Ángel M., de 16 años; Óscar Enmanuel V., de 16 años, y Ovie J. S., de 22 años. Tres de los cinco son menores de edad. Las autoridades autorizaron la divulgación de sus nombres, pero no de sus fotografías, en apego a los protocolos legales vigentes.
Según las imágenes compartidas, el gato no perdió la vida, pero le quedaron heridas significativas.
