Las grandes infraestructuras, por su naturaleza estructural, tienen un impacto positivo intergeneracional. La presa Monte Grande debe analizarse bajo ese enfoque.
Con una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 380 millones de metros cúbicos, el proyecto constituye el principal mecanismo de regulación hídrica en la cuenca del Yaque del Sur.
Su integración con obras complementarias y el sistema ASURO permite:
- Suministro regional de agua potable con caudal de 3.5 m³/s.
- Beneficio para más de 500,000 personas.
- Incremento de productividad para cerca de 5,000 productores agrícolas.
En contextos de creciente variabilidad climática, la infraestructura hídrica es un componente central de la estabilidad social, económica y ambiental.
Monte Grande debe evaluarse como parte de la arquitectura nacional de seguridad hídrica, cuyo impacto trasciende ciclos y se proyecta en décadas de desarrollo territorial y social.
En este sentido, la presa de Monte Grande, junto con sus obras complementarias y el sistema de abastecimiento ASURO, forma parte de una intervención hídrica integrada a escala de cuenca, que articula almacenamiento, regulación y distribución del recurso hídrico en el suroeste del país.
Esta infraestructura permite transformar la capacidad de regulación del embalse en un sistema operativo de abastecimiento y riego, fortaleciendo la resiliencia del territorio frente a sequías e inundaciones y consolidando una base sostenible para el desarrollo productivo y el acceso al agua en la región.
