La Reserva Federal estadounidense (Fed, banco central) mantuvo el miércoles sin sorpresas sus tipos de interés por segunda reunión consecutiva y subrayó que el impacto de la guerra en Oriente Medio sobre la mayor economía mundial es incierto.
"Las implicaciones de los acontecimientos en Oriente Medio para la economía estadounidense son inciertas", escribe el banco central en su comunicado tras su reunión de política monetaria.
Los responsables del banco central aumentaron sus pronósticos de inflación: ahora podría situarse en 2.7% a finales de 2026. En diciembre pensaban que la inflación sería del 2.4% este año.
Horas antes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en su presión pública sobre la Reserva Federal (Fed) y su presidente, Jerome Powell, a horas de que se conozca la nueva decisión del banco central sobre los tipos de interés.
"¿Cuándo 'Tardón' Powell va a bajar las tasas de interés?", publicó en su red Truth Social, donde constantemente exige una bajada agresiva de los tipos y ataca a Powell, al que ha llegado a llamar "cretino" bajo el argumento de que con su 'lentitud' está afectando a la economía estadounidense.
Las expectativas se cumplieron
Los mercados esperaban que el banco central mantuviera los tipos sin cambios, pese a que el lunes pasado Trump pidió una reunión de emergencia a propósito de la crisis de la guerra con Irán para abordar una bajada de tipos inmediata.
Los analistas, en general, no han cambiado por el momento sus expectativas de recortes de tipos de interés para este año y siguen esperando alrededor de dos recortes de 25 puntos básicos en 2026, pese a que el presidente estadounidense sigue insistiendo en que es necesario un estímulo mayor en forma de bajada del precio del dinero.
El BCE pide a la banca vigilar riesgos externos por el conflicto en Oriente Medio
También este miércoles, la presidenta de la Junta Única de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Claudia Buch, pidió a la banca vigilar su exposición a los sectores más vulnerables a un aumento de los riesgos externos, en particular, dada la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio.
En una comparecencia en la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara, la jefa del supervisor bancario aseguró que las entidades europeas afrontan este aumento de la incertidumbre geopolítica con "sólidos niveles de capitalización" y sin señales importantes de un deterioro de la calidad de los activos.
Pero advirtió de que hay "bolsas de vulnerabilidad" en sectores como el inmobiliario comercial o el de préstamo a pymes y subrayó que "los bancos tienen que monitorizar sus exposiciones a sectores y prestatarios vulnerables a riesgos externos".
"El conflicto en Oriente Medio es un claro ejemplo que añade incertidumbre a las perspectivas económicas y podría tener un impacto negativo sobre la cualidad del crédito que se muestre más adelante. Esto tiene que ser monitorizado muy cuidadosamente", dijo Buch.
