El régimen de Irán comenzó a colocar minas navales en el Estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas clave para el transporte mundial de petróleo, según fuentes de inteligencia estadounidenses citadas por los medios CBS News y CNN.
Esta acción busca obstaculizar el tránsito de embarcaciones y ya provocó una respuesta del presidente Donald Trump, quien exigió la retirada inmediata de los explosivos y advirtió que, si se bloquea el paso de petróleo, Estados Unidos responderá con represalias militares.
De acuerdo con información de CBS News, funcionarios de Washington detallaron que Irán utiliza embarcaciones pequeñas, capaces de transportar dos o tres minas cada una, para desplegarlas en la zona. El volumen total de minas en poder de Irán no se ha divulgado oficialmente, pero estimaciones previas ubican sus reservas entre 2.000 y 6.000 unidades, fabricadas principalmente en China y Rusia.
El Estrecho de Ormuz, situado en la salida del Golfo Pérsico, es estratégico para el suministro energético global: alrededor del 20% del petróleo consumido en el mundo cruza diariamente por este corredor marítimo, que conecta a productores como Arabia Saudita, Irak y los Emiratos Árabes Unidos con los mercados internacionales.
Trump dijo que si Irán colocó minas, exige su retiro inmediato y advirtió que, si no son retiradas, las represalias militares de Estados Unidos serán de una magnitud sin precedentes.
“No permitiremos que Irán ponga en peligro la libre navegación ni el flujo de petróleo por el Estrecho de Ormuz. Si sus minas no son retiradas, responderemos con una fuerza nunca antes vista”, sentenció el mandatario estadounidense.
“Estados Unidos protegerá sus intereses y los de sus aliados en la región. No toleraremos amenazas ni bloqueos en esta vía estratégica”, añadió.
Además, Trump remarcó que “si Irán accede a retirar los explosivos, consideraremos ese paso como un avance positivo, pero no aceptaremos demoras ni evasivas”.
Minutos después, el mandatario estadounidense anunció la destrucción de diez embarcaciones con minas inactivas.
“Me complace informar que, en las últimas horas, hemos atacado y destruido por completo 10 barcos o embarcaciones con minas inactivas, ¡y seguirán otros!“, dijo.
Este lunes, el líder republicano había advertido que cualquier acción de Irán que detuviera el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz recibiría una respuesta militar de Estados Unidos mucho más contundente que en ocasiones anteriores
“Irán sabe que nuestras opciones militares están listas y no dudaremos en usarlas si se amenaza la seguridad internacional”, enfatizó Trump.
En una comparecencia en el Pentágono, el general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, informó que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) sigue identificando y atacando embarcaciones y depósitos de minas iraníes para evitar nuevas amenazas en la zona
Sin embargo, la Guardia Revolucionaria Islámica continúa controlando el estrecho junto a la marina tradicional iraní y ha amenazado con atacar cualquier barco que intente cruzar el canal.
El historial de conflictos en el Estrecho de Ormuz incluye episodios de minado anteriores, como durante la llamada guerra de los petroleros en la década de 1980, cuando Irán utilizó minas para obstaculizar el tráfico marítimo en su enfrentamiento con Irak. El año pasado, medios internacionales recogieron reportes sobre el rearme de buques iraníes con minas tras un ataque aéreo israelí, lo que elevó la tensión con Washington.
La escalada militar y el creciente riesgo de incidentes han generado preocupación entre las principales aseguradoras marítimas internacionales. NorthStandard, London P&I Club y American Club suspendieron la cobertura para barcos que operen en aguas iraníes y zonas del Golfo ante la posibilidad de verse afectados por el conflicto, según CBS News.
Fuentes de inteligencia citadas por CNN indicaron que el canal se ha transformado en una zona de alto riesgo por la amenaza de explosivos y ataques. Las autoridades estadounidenses confirmaron que la marina no ha escoltado ningún barco a través del estrecho desde el inicio del despliegue iraní, aunque el gobierno estadounidense analiza alternativas para proteger la navegación comercial.
La situación en el Estrecho de Ormuz permanece bajo estricta vigilancia internacional. Mientras tanto, la comunidad global sigue de cerca las acciones de Irán y las posibles respuestas de Estados Unidos en una de las rutas energéticas más críticas del planeta.
