La misión ESCAPADE de la NASA ha activado sus instrumentos científicos para averiguar por qué Marte ha cambiado tanto: Alguna vez fue cálido, acuoso y cubierto por una atmósfera espesa. Hoy es frío, seco y está envuelto en un delgado velo atmosférico.
El principal culpable es una implacable corriente de partículas provenientes del Sol, conocida como viento solar. A lo largo de miles de millones de años, el viento solar ha despojado a Marte de gran parte de su atmósfera, haciendo que el planeta se enfríe y el agua de su superficie se evapore.
Ahora, la misión Exploradores de la Aceleración y Dinámica del Escape y el Plasma (ESCAPADE, por su acrónimo en inglés) de la NASA, lanzada el 13 de noviembre de 2025, ha activado los instrumentos científicos que investigarán cómo sucedió esto y cómo el Sol continúa influyendo en el planeta rojo.
Los instrumentos científicos, que están plenamente operativos desde el 25 de febrero, también estudiarán la meteorología espacial de nuevas maneras cerca de la Tierra y en el camino a Marte.
En Marte, los hallazgos de ESCAPADE también podrían ayudar a la NASA a proteger a los futuros exploradores de las inhóspitas condiciones marcianas.
"El pionero dúo de ESCAPADE no solo investigará qué papel desempeñó el Sol en la transformación de Marte en un planeta inhabitable, sino que también ayudará a orientar el desarrollo de protocolos de meteorología espacial para eventos solares que se dirijan hacia Marte durante futuras misiones al planeta rojo con seres humanos", ha dicho el director de la División de Heliofísica en la sede central de la NASA en Washington, Joe Westlake.
"La misión ESCAPADE es revolucionaria", ha señalado Rob Lillis, de la Universidad de California en Berkeley, quien es el investigador principal de esta misión. "Nos brinda lo que podríamos llamar una perspectiva en estéreo: dos puntos de vista diferentes de manera simultánea", ha agregado.
- Una vez que ESCAPADE llegue a Marte, sus naves espaciales gemelas se sucederán en la misma órbita, pasando sobre las mismas áreas en diferentes momentos para descubrir cuándo y dónde están ocurriendo los cambios.
"Cuando tenemos dos naves espaciales recorriendo esas regiones en rápida sucesión, podemos monitorear cómo esas regiones varían en escalas de tiempo de tan solo dos minutos. Esto nos permitirá hacer mediciones que nunca antes habíamos podido hacer", ha apuntado Lillis.
Después de seis meses, las dos naves cambiarán a órbitas diferentes: una viajará más lejos de Marte y la otra permanecerá más cerca de él.
Esta segunda formación, prevista para durar cinco meses, tiene como objetivo estudiar el viento solar y la magnetosfera marciana simultáneamente, lo que permitirá a los científicos investigar cómo responde Marte al viento solar en tiempo real.
