Una comisión interinstitucional prepara un informe respecto a las recientes denuncias realizadas por la reciente degradación visible de la presa de Hatillo en la provincia Sánchez Ramírez; así lo informó el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) al Listín Diario.
Sin dar más detalles, se limitaron a mencionar que esta comisión está conformada por el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Indrhi para evaluar la situación.
A finales del año pasado, el Ministerio de Medio Ambiente, mediante el Viceministerio de Gestión Ambiental y su Dirección de Calidad Ambiental, explicó que la coloración verde de esta presa se debía a una floración de algas, según el levantamiento técnico realizado por sus especialistas junto a personal del Parque Nacional Aniana Vargas.
En su estudio incluyeron mediciones de calidad de agua, análisis microscópicos y entrevistas con guardaparques, dando como resultados niveles elevados de clorofila, coincidiendo con la presencia de algas verde-azules, conocidas como cianobacterias del género Microcystis, provocando cambios en el color del agua, malos olores, reducción del oxígeno y, en algunos casos, la producción de toxinas.
Lo que dicen los comunitarios
No obstante, moradores de la zona sostuvieron que desde hace varios años la coloración verdosa de la Presa de Hatillo está presente, pero recalcaron que en los últimos cinco meses está con más intensidad.
Para ellos, el panorama resulta desalentador al tomar en cuenta que la presa les permite llevar el pan diario a sus casas mediante el oficio de la pesca, junto con el suministro de agua potable, y ahora se ven obligados a abandonar el lugar donde “ni siquiera se ven pajaritos” o peces a su alrededor.
Asimismo, la Academia de Ciencias de la República Dominicana (ACRD), a través de su Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente, alertó que este tintado refleja el estado de degradación ambiental del acuífero, fruto de procesos de contaminación asociados al exceso de nutrientes y la proliferación masiva de cianobacterias del género Microcystis.
Como consecuencia, el cambio drástico en la coloración y calidad de sus aguas se vuelve notable a simple vista.
Advirtieron que este fenómeno amenaza la salud del ecosistema, a las poblaciones que dependen del embalse, además de sus múltiples usos estratégicos. Aconsejaron una intervención inmediata, estructural y sostenida por las instituciones competentes del Estado.
La Presa de Hatillo, conocida por ser el embalse de agua dulce más grande del Caribe insular, fue concebida para el control de inundaciones, riego agrícola y generación de energía limpia, agregándole de manera paulatina actividades turísticas, pesqueras y de abastecimiento de agua a sistemas comunitarios.
Se consolida como un humedal artificial de considerable impacto en la economía nacional y en la seguridad alimentaria por irrigar más de 2,200 hectáreas agrícolas. También cuenta con una central hidroeléctrica de 8 megavatios y desempeña un rol clave en la reducción de riesgos ante lluvias intensas.
