Las remesas monetarias y el turismo finalizaron el 2025 como un año de metas cumplidas.
Como pilares de la captación de divisas, ambas actividades cumplieron con las proyecciones de alcanzar cada una ingresos por encima de los US$11,000 millones.
Remesas y turismo son los mayores generadores de divisas y como tales, los principales responsables de la estabilidad económica, esencialmente en cuanto al tipo de cambio que exhibe el país, por lo que generan regocijo las cifras aportadas ayer sobre el desempeño de ambos sectores.
En cuanto a las remesas, el Banco Central informa que durante el 2025 se recibieron US$11,866.3 millones por ese concepto, lo que representa un aumento de US$1,110.3 millones (10.3 %) en comparación con el año 2024.
Y el turismo montó en 2025 a la cantidad récord de 11,676,901 visitantes, un 4.3% en comparación con el año anterior y con un diciembre también histórico con 1.4 millones de turistas, lo que equivale a un 14.2% frente al 2024.
Las remesas también tuvieron un buen diciembre, pues se recibieron US$1,098.4 millones, lo que representa un incremento de US$94.9 millones (9.5 %) respecto a diciembre de 2024. Pero en cuanto al mes anterior, noviembre de 2025, el salto fue espectacular con un incremento de US$208.9 millones (23.5 %).
Para este 2026 el Banco Central proyecta que las remesas podrían tener un crecimiento de alrededor de 3.5 % con respecto a 2025, y que podrían superar los US$12,200 millones, indicativo de que no tendría mayor impacto la entrada en vigor del impuesto del 1 % que se aplicará desde Estados Unidos. Esto así porque alrededor del 56 % de los dominicanos en ese país son ciudadanos naturalizados, los que en caso de pagar el impuesto, podrían acceder al reembolso del gravamen.
Remesas y turismo, al exhibir cifras récords, coronan un excelente 2025 respecto a la captación de divisas, con un flujo total hacia la economía dominicana que rebasaría los US$46,800 millones.
Este buen desempeño proyecta sostenibilidad y estabilidad para la economía dominicana, en el pórtico de un 2026 con el pronóstico de que se retomará la senda del crecimiento.
