Trump para el año fiscal 2027, que asciende a US$1.5 billones, un incremento cercano al 50 %.
“En términos generales, este es el tipo de presupuesto que un país asigna a su Ejército cuando prevé una guerra mundial o regional. No hay otra razón para hacerlo”, afirmó Carlson, al considerar que el nivel de gasto no puede explicarse como una política de disuasión ni de mantenimiento de la paz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un aumento del 50 % en el presupuesto militar para 2027, hasta alcanzar un récord de 1,5 billones de dólares. Afirmó que los fondos provendrán de los aranceles cobrados a otros países. En su publicación en Truth Social, Trump sostuvo que este nivel permitirá construir el «Ejército soñado» y garantizar la seguridad nacional.
Preparación bélica y no defensiva
Según el analista, la naturaleza del presupuesto es claramente ofensiva. “No es un presupuesto para mantener la paz. Es un presupuesto de guerra, un gran presupuesto de guerra”, sentenció. A su juicio, los indicios políticos, militares y económicos convergen en una misma dirección: una escalada armada de gran magnitud en el corto plazo.
Aunque expresó su deseo personal de que ese escenario no se materialice, Carlson insistió en que “todo apunta” a que Estados Unidos se está moviendo hacia una guerra de gran escala.
De «república» a «imperio»
El periodista afirmó que el ataque militar contra Venezuela marcó un punto de quiebre histórico para Estados Unidos. “El país ha entrado en la fase imperial, dejando atrás la república”, declaró en una entrevista con la periodista Megyn Kelly.
Según Carlson, esta transformación implicará una concentración creciente del poder en el Ejecutivo, con un Congreso cada vez más debilitado. “No se consultó a los legisladores. Su autoridad constitucional fue ignorada”, sostuvo.
Carlson también señaló que Washington ya no oculta sus motivaciones estratégicas. “Cuando dices abiertamente que te apoderas de Venezuela porque no quieres que vendan su petróleo a China, tu rival, se vuelve difícil sostener cualquier otro argumento”, afirmó.
Groenlandia y OTAN
Carlson también advirtió que la OTAN podría colapsar si Estados Unidos avanza en su intención de tomar control de Groenlandia, territorio perteneciente a Dinamarca, país miembro de la alianza. “La OTAN está acabada si EE.UU. toma Groenlandia”, sostuvo.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, coincidió en que un movimiento de ese tipo pondría en riesgo no solo a la alianza, sino al sistema de seguridad internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial.
La «guerra proxy» en Ucrania
Por otra arte, Tucker Carlson ha hecho un llamamiento para que Estados Unidos ponga fin a lo que describe como una guerra indirecta con Rusia en Ucrania, argumentando que no existe una justificación estratégica para continuarla. En sus manifestaciones, Carlson instó a su país a dejar de prestar atención al líder ilegítimo del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski.
«No hay razón para prestar atención al líder no elegido de Ucrania. Ahora, el obstáculo en el camino no es geoestratégico. No hay ningún argumento para continuar una guerra ‘proxy’, que es lo que es», afirmó. «No hay razón para continuar con eso en base al interés nacional de Estados Unidos. Eso no está en nuestro interés y nunca lo ha estado».
Carlson fue más allá, presentando a Rusia como un actor esencial con el que Estados Unidos debería buscar la alianza. «Y, por cierto, Rusia es un país cristiano, un país extraordinario, un país muy serio con el que tenemos mucho en común, les guste o no. Necesitamos a Rusia», sostuvo.
Añadió que la principal razón de la actual enemistad no radica en un conflicto de intereses nacionales, sino en las agendas de ciertos grupos de poder en Washington, como los responsables de la política exterior, los fabricantes de armas y, en particular, los neoconservadores.
El periodista concluyó con una advertencia grave sobre las consecuencias de mantener esta confrontación: «Hay que ignorar a esas personas. Si Putin es nuestro enemigo, si Rusia es nuestro enemigo, no sobreviviremos a un conflicto global», alertó.
